Mons. Redrado: «Soy un jubilado con la agenda llena»

Mons. Redrado: «Soy un jubilado con la agenda llena»

Más de 65 años en contacto directo con las personas enfermas y sus familias, como Hermano de San Juan de Dios, y 25 de ellos siendo Secretario del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, ése es Monseñor Redrado, quien recientemente ha estado en Málaga.

«Una buena atención desde Pastoral de la Salud es una ayuda tanto al enfermo como a su familia»

Este domingo se ha celebrado la Pascua del Enfermo, ¿cuál es el sentido de esta fiesta? 

Es parte del Día del Enfermo, que se viene celebrando desde el 11 de febrero de 1993. La Pascua
es cruz y resurrección. Con esta fiesta queremos celebrar que, en el camino de la vida, hay sufrimiento, dificultad, dolor, alegrías, paz, serenidad, y todo esto está muy unido, lo llevamos en la vida, en nuestro caminar. Al final todo acaba en triunfo. Por eso, es importante que el enfermo se abra a la esperanza y a la alegría. Y esto es la Pascua del Enfermo. Desde el Día del Enfermo hasta la Pascua, muchas parroquias locales organizan misas donde celebran la unción de enfermos, oraciones especiales… que culminan con la Pascua del Enfermo. El Día del Enfermo ha sido una ocasión muy favorable y positiva porque ha facilitado el despertar a la Pastoral de la Salud.

¿Cuáles diría usted que deberían ser las cualidades de un agente de Pastoral de la Salud?

En primer lugar, serenidad. Después una preparación adecuada para atender a personas que están sufriendo y mucha esperanza. Y, cuando hay amor, las demás cualidades irán surgiendo.

Más de 65 años como Hermano de san Juan de Dios. Hace poco que se jubiló, pero sigue usted viviendo y sirviendo en un hospital. Tiene usted mucho que contar…

Así es, soy un jubilado con la agenda llena. Tengo delante una nueva vida, llena de experiencias que deseo convertir en realidad, porque no hay límites de edad para crecer, aprender y dar. Según mi experiencia en todos estos años, por un hospital pasa más gente que por una parroquia o una catedral. Además personas de diversas religión, nivel social y cultural… el lugar por donde todos pasamos en algún momento, ya sea como enfermos o como acompañantes. Una buena atención desde Pastoral de la Salud es una ayuda tanto al enfermo como a su familia para que encuentren en el hospital no sólo la curación física, sino también la sanación interior que muchas veces ha perdido en el trayecto de su vida.