IV SEMANA de CUARESMA: 6 al 12 de Marzo de 2016

DOMINGO  6 de Marzo (Lucas 15, 1-3.11-32)

“Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo.”

La parábola del hijo pródigo nos permite confrontarnos con diversos personajes. Quisiera centrarme en el padre y su forma de perdonar.

Hacerlo de este modo implica salir en búsqueda de quien me ha ofendido, verle en su realidad, conmoverme ante su debilidad, acortar los tiempos del encuentro, estrechar distancias, demostrarle afecto…

Se trata de ser facilitadores del perdón, desde la conciencia de que no siempre es sencillo perdonar. Es don y también es tarea.

El padre de la parábola nos señala un itinerario que puede iluminar nuestros procesos de reconciliación.

 

 

LUNES 7 de Marzo  (Juan 4, 43-54)

 “Creyó y se puso en camino”.

Estamos ante una constante en la acción taumaturga de Jesús: siempre reclamó una proclamación explícita de la fe y el compromiso de la persona beneficiada.

En el campo de la fe todo es don y conquista al mismo tiempo. Nuestro Dios potencia el desarrollo de nuestras capacidades y no propicia dependencias o un sentido fantasioso e irresponsable ante la vida. ¡Todo lo contrario!

El hecho  que todo sea don y que, al mismo tiempo, todo reclame nuestro compromiso, se convierte en criterio de vida para los cristianos.

 

MARTES 8 de Marzo  (Juan 5, 1-3.15-16)      SAN JUAN DE DIOS FUNDADOR DE LA ORDEN HOSPITALARIA

“¿Quieres quedar sano?”

No es frecuente que Jesús ofrezca la sanación de forma tan directa. La petición y el condicionante de la fe suelen estar siempre presentes. En este caso, ni una cosa, ni la otra. Al menos explícitamente.

Jesús que ve a aquella persona enferma en medio de la multitud, se acerca  y le ofrece la salud, inspira una actitud básica de todo agente de pastoral de la salud: el salir al encuentro de las personas necesitadas y comprometernos con ellos.

Es necesario dar voz a quienes ni siquiera saben demandar. Responder y ofertar. Dos caminos de neustra misión que deben complementarse.

 

MIÉRCOLES  9 de Marzo  (Juan 5, 17-30)

“El Hijo no puede hacer por su cuenta nada que no vea hacer al Padre.”

Estamos ante un texto esencial para comprender la espiritualidad del Hijo y la espiritualidad de sus seguidores.

No hay evangelización si no se parte de un profundo encuentro con el Padre. Un encuentro que crea intimidad e identificación, que nos afianza en la actitud de ser y sentirnos enviados.

El sentido evangelizador de la misión que se nos ha encomendado como agentes de pastoral de la salud necesita nutrirse de esa intimidad con el Padre. En ella  y por ella surge la necesidad de ser testigos de su misericordia. Sólo desde esa intimidad-identificación podemos decir: No hacemos nada que no veamos hacer al Padre.

 

JUEVES 10 de Marzo (Juan 5, 31-47)

 “…quisisteis gozar un instante de su luz…

Con la vivencia de nuestra misión de agentes de pastoral nos puede pasar lo mismo que le sucedía a los judíos en relación con Juan el Bautista: gozaron “un instante de su luz”, sentirnos a gusto con las propuestas, vibrar con la idea, sentir el impulso de la misión durante una jornada de formación o en un retiro espiritual… sin llegar a un mayor compromiso.

No dar el paso de la identificación con Jesús, no comprometernos como constructores y actualizadores de su carisma samaritano.

Quedarnos en el plano de las buenas ideas, y quizá de las buenas intenciones, sin dejarnos tocar en nuestras actitudes, en nuestros proyectos vitales.

Jesús no admite dobles discursos. Respuestas a media, no valen.

 

 

VIERNES 11 de Marzo  (Juan 7, 1-2.10, 25-30)

“…nadie le pudo echar mano; todabía no había llegado su hora.”

Jesús no promueve ningún protagonismo martirial. De hecho esperó para subir a Jerusalén el final de la fiesta de las tiendas y cuando entró en la ciudad lo hizo sin estridencias. Llegado el momento, asumió con entereza y claridad su identidad, con todas sus consecuencias.

Su actitud nos desvela una manera de ser ante una cultura que en ocasiones nos resulta hostil. Alejarnos de todo protagonismo, no agredir al que piensa distinto y, al mismo tiempo, sostener nuestras opciones con claridad, son actitudes claves para vivir sanamente el pluralismo de identidades con el que convivimos.

 

SÁBADO 12 de Marzo (Juan 7, 40-53)

“¿También vosotros os habéis dejado embaucar?”

Según los sacerdotes y fariseos la creencia del pueblo en Jesús tenía un solo fundamento: su ignorancia. Ningún experto podía aceptar el mesianismo de aquel predicador itinerante.

Al parecer esta postura no ha perdido actualidad. No son pocos los que consideran que la fe cristiana es incompatible con los avances del conocimiento y esta lectura también se hace presente en nuestros centros.

Dar razón de nuestra fe, promover el diálogo fe y cultura, reivindicar el rol terapéutico de la espiritualidad resulta pastoralmente fundamental, sabiendo que la fe siempre despertará la sospecha de los “sabios”…