Estamos obligados a cuidar nuestro ambiente.

Estamos obligados a cuidar nuestro ambiente.

(Reflexiones relativas a la charla de Apertura del Curso 2017-2018 sobre “Pastoral de la Salud y su relación con la Ecología Integral e Integradora”).

A casi un mes de nuestra apertura de Curso en donde hablábamos de la “Pastoral de la Salud y su relación con la Ecología Integral e Integradora”, para muchos de los asistentes supuso una cierta sensación mezcla de sorpresa y desesperanza; porque  pese lo expuesto, no saben como dar respuesta a lo que vimos que nos decía la encíclica “Laudato si” del Papa Francisco.

Para rematar nuestra desazón, el telediario 2 del 30 de Octubre, nos decía que el año 2016 había batido todos los records de emisión de CO2 a la atmósfera, (primer causante del efecto invernadero), y anunciaba  inminentes aumentos de la temperatura media de los años venideros, acompañados de lluvias violentas y fuertes temporales en el mar.

¿Que hacer como cristianos, ante una situación que nos desconcierta y supera?.Pero, ¿sabemos realmente cual es nuestra responsabilidad como cristianos en este tema? Como respuesta nada mejor que acudir a las Escrituras y al Magisterio de la Iglesia, recordando lo que nos dice:

El Génesis nos dice que hemos sido creados por amor a su imagen y semejanza, que tenemos la obligación de trabajar y cuidar nuestro mundo, para que exista armonía entre Dios , la naturaleza y el hombre; y  que esa armonía se traduzca, en un crecimiento económico que sea también progreso  integral del hombre, donde el “bien común” y la “solidaridad” y la dignidad de la persona,  sean los ejes de nuestra acción .(P.Progressio nº 4). La realidad es que si no luchamos para que esto sea así, a medio y largo plazo la naturaleza se volverá en contra del hombre,  haciendo la vida más difícil a todos, pero sobre todo para los marginados del mundo, los pobres y los enfermos.

Como dice la P.Progressio en su nº 21, es más humano el que ”todos” remonten la miseria y alcancen la posesión de lo necesario, el que ayudemos a los demás a remontar las calamidades; es más humano la orientación hacia el espíritu de pobreza (cf. Mt 5, 3), la cooperación en el bien común, la voluntad de paz; es más humano, por fin y especialmente: la fe, don de Dios acogido por la buena voluntad de los hombres, y la unidad en la caridad de Cristo, que nos llama a todos a participar, como hijos, en la vida del Dios vivo, Padre de todos los hombres.

Laudato si:

-Trabajar por la promoción de la vida y la salud combatiendo los ambientes poco saludables que provocan la enfermedad

 Razones Teológicas

-El Valor de cada criatura

-Conflicto hombre, tierra, Dios. Cuidar la tierra es apostar por la salud

-El bien común y el destino universal de los bienes. La salud está entre los bienes que lo configuran. Afecta al presente pero sobre todo al futuro. ¿Qué mundo dejaremos a los demás?. El cristiano es optimista: esperamos «cielos nuevos y tierra nueva» (2 Pe.3,13). Miramos al cielo pero trabajamos en la tierra.

-Vivir bien no es “que no nos falte de na”. Disfrutar de lo sencillo. Hay maravillas gratis total. No al consumismo.

-Una ecología verdaderamente humana. A veces se supervalora la ecología referida solo a la naturaleza. No solo es importante el medio ambiente. El hombre es parte fundamental de la creación. Debemos proteger al hombre contra la destrucción de sí mismo. (Droga, ausencia de valores…)

Propuestas pastorales:

1.- Conversión ecológica: Sentirnos administradores de la naturaleza no es una opción; es un mandato, es esencial, no secundario.

2.- Acciones individuales. ¿Qué puedo hacer yo?

– Orar por el éxito de las conferencias internacionales sobre el clima etc.

– Otro estilo de vida. Controlar el consumismo. Consumir es un acto moral: ¿Qué compro? ¿A quien beneficia? ¿Es necesario? Generar opinión. Informarse.

– Acciones concretas: evitar el uso de plástico y papel, reducir el consumo de agua, separar residuos, cocinar lo necesario, usar transporte público, apagar luces, plantar árboles…

– Capacidad de asombro: disfrutar con poco, acostumbrarse a admirar la naturaleza: puestas de sol, paisajes etc. Elevar alabanzas por lo que Dios nos da gratis.

-Dar gracias en las comidas: fortalece nuestra gratitud por lo recibido; recordar a los que no tienen, fomentar la solidaridad.

3.- Acciones comunitarias: fomentar energías renovables, presión ciudadana para una legislación medioambiental adecuada, educar en todos los ambientes: familia, escuela, barrio…

4.- Acciones de Pastoral de la Salud: Formativas: encuentros de sensibilización del cuidado de la naturaleza. Leer, difundir y comentar la Laudato Sí. Promover la salud, acompañamiento y cuidado de enfermos. Conocer el entorno parroquial. Basuras, vertidos tóxicos, proponer mejoras, eliminar riesgos. Hacer compatibles la saludad con la pobreza.

Centro de formación de la Pastoral de la Salud

Málaga a 06 Noviembre 2017  Joaquín Asenjo/ Gregorio Piñero