XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 11 AL 17 de Noviembre de 2018

DOMINGO 11 de Noviembre (Marcos 12, 38-44)

 “…ha echado todo lo que tenía para vivir.”

No todo lo que deslumbra por su grandiosidad o apariencia revela el corazón de las cosas. Hay actos y actitudes con poca visibilidad que esconden una plenitud insospechada.

Sería simplista condenarnos o vanagloriarnos en razón de nuestras cualidades y posibilidades. Resulta esencial el preguntarnos si estamos dando el cien por cien, si estamos siendo generosos y comprometidos desde la abundancia o desde la pobreza.

Lo que importa no es el mayor o menor cúmulo de posibilidades y cualidades que poseamos sino las motivaciones y actitudes que orientan nuestra entrega cotidiana, desde lo que somos y desde lo que disponemos, con alegría, con sencillez… como nos lo recuerda el Papa Francisco: “Sé santo viviendo con alegría tu entrega.”

 

 

LUNES 12 de Noviembre  (Lucas 17, 1-6)

  “Si tu hermano te ofende…”

La razón reclama justicia ante la ofensa. Sólo el amor puede alumbrar actitudes de comprensión, tolerancia, perdón… Y el amor se nutre del Amor.

De ahí que esa especie de “cláusula gatillo” que nos hace dar un salto cualitativo en la forma de comprender la vida, la encontremos en un ámbito de espiritualidad. Una espiritualidad que para nosotros, los cristianos, tiene como fuente al mismo Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Nuestra misión puede ser asumida desde un humanismo comprometido, pero perderá su fuego esencial si no alimenta su dimensión específicamente evangélica.

En algunas circunstancias se hace muy complicado superar las ofensas, la falta de reconocimiento, las críticas infundadas, los malos ratos… tanto en nuestra vida comunitaria, como familiar o profesional. En tales momentos sólo la gratuidad del amor nos permite sobreponernos y, aún con el corazón herido, seguir apostando por nuestros ideales, por nuestras opciones de vida, asumiendo las debilidades propias y ajenas.

 

MARTES 13 de Noviembre  (Lucas 17, 7-10)

“Cuando hayáis hecho todo lo mandado…”

La Palabra nos invita a analizar las motivaciones desde las cuales actuamos. Los estudiosos de la psicología de la personalidad  han demostrado cómo dinámicas inconsistentes pueden estar detrás de acciones muy loables.

La entrega más generosa, la actitud más valiente, puede esconder motivaciones inconscientes que a la larga terminan haciendo inviable la coherencia. Entonces aparecen el ansia insaciable de reconocimiento, la demanda de “aplausos”, la crispación y la tristeza cuando nos dejan en segundo plano…

El Evangelio que reflexionamos nos invita a descubrir el trasfondo motivacional que nos mueve en el día a día. Todo un camino que acabará el día en el que hagamos la entrega final de nuestras vidas a Dios.

 

MIÉRCOLES 14 de Noviembre  (Lucas 17, 11-19)

¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

Solamente un samaritano volvió para dar gracias. En él la curación se transformó en salvación, en sanación integral.

El Evangelio evidencia que aquel considerado ateo y blasfemo, es el único que regresa y junto a la sanación obtiene la salvación.

En nuestros centros ponemos especial énfasis en la atención a  las necesidades espirituales, dando paso a la acción de Dios en el proceso de sanación-salvación de las personas atendidas.

Esta atención continúa siendo un desafío en la tarea de hacer realidad un modelo de atención integral e integrador. La pastoral debe continuar dando pasos de cualificación y de integración efectiva en la atención a nuestros destinatarios.

 

JUEVES 15 de Noviembre  (Lucas 17, 20-25)

 “El Reino de Dios no vendrá espectacularmente…”

Los fariseos no podían comprender cómo aquel predicador errante afirmaba la cercanía y hasta la presencia del Reino, sin que se produjeran grandes acontecimientos.

Predicaba un Reino de sencillez e interioridad muy ajeno a la cultura religiosa que habían ido tejiendo poco a poco los fariseos, centrados en la ostentación y a la espera de acontecimientos extraordinarios.

El Reino se hace presente cuando nos sentamos a la misma mesa para promover el bien común, cuando nos reconocemos hijos de un mismo Padre, cuando perdonamos y nos perdonamos, cuando acogemos la Palabra y la hacemos vida. Y todo eso… no deja de ser ordinariamente extraordinario…

 

 VIERNES 16 de Noviembre (Lucas 17, 26-37)

“El que pretenda controlar su vida…”

Lo imprevisible no estaba en la mentalidad del pueblo hebreo en general y mucho menos aún en los sacerdotes, escribas y fariseos que tenían todo minuciosamente controlado.

Naturalmente buscamos certezas, seguridades que nos serenen. Nos desconcierta vivir desde una disponibilidad sin condiciones. Y justamente esa parece ser la actitud propicia para que el Reino nos sorprenda y se haga presente entre nosotros.

Solamente desde la debilidad de las certezas es posible arriesgar y soñar nuevos horizontes. Quien teje un credo absolutista corre el riesgo de cerrarse a la acción del Espíritu. Un Espíritu que es apertura, disponibilidad, imprevisibilidad…

¿Cómo hacer realidad las nuevas llamadas, por ejemplo del reciente Capítulo General, si ya lo tenemos todo controlado? La apertura es posible desde la búsqueda de nuevos caminos… de lo contrario no será apertura…

 

 SÁBADO 17 de Noviembre  (Lucas 18, 1-8)

 “Orar siempre, sin desanimarse…”

No nos agrada pedir. Parece incompatible con una vida digna. Preferimos la autosuficiencia y hasta ser reconocidos por nuestra generosidad en el dar antes que por nuestras pobrezas.

La parábola de la viuda insistente es una llamada al humilde reconocimiento de nuestras necesidades. Sólo quien es capaz de asumirse en sus pobrezas puede dar el salto al abandono confiado en las manos de Dios.

¿No son acaso nuestros destinatarios los mejores maestros en esta actitud de humilde dependencia? Dios,  que es Padre bueno, está a la espera y desea echarnos una mano. Recordemos las palabras del Papa Francisco en Gaudete et Exultatae: “Dios te invita a hacer lo que puedas y a pedir lo que no puedas; o bien a decirle al Señor humildemente: «Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras”.