V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 10 al16 de Febrero de 2019

DOMINGO 10 de Febrero (Lucas 5, 1-11)

“Rema mar adentro y echa las redes para pescar.”

La pesca milagrosa fue fruto de la confianza de Pedro y los demás discípulos en la palabra del maestro. Ellos, expertos pescadores, habían bregado la noche entera y no habían cogido nada. No había pesca, era una noche de aquellas en las que hubiera sido mejor quedarse tranquilos a descansar.

Pero a partir del encuentro con el Maestro se dio el milagro de la confianza y la colaboración, y tuvieron que venir a ayudarles porque las dos barcas, rebosantes de pescados, amenazaban con hundirse.

La Palabra nos invita a renovar nuestros espíritus desde la confianza ilimitada en el Señor, a ponernos en sus manos y reemprender con renovada ilusión el camino. Muy probablemente nos veremos sorprendidos ante las maravillas que el Señor es capaz de realizar contando con nuestra sencilla disponibilidad.

¡Es sorprendente cómo el Señor bendice y multiplica los frutos del compromiso de quienes se ponen en sus manos con confianza! ¿Por qué no hará lo mismo con nosotros, hoy y ahora?

 

LUNES 11 de Febrero  (Marcos 6, 53-56)              JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO

“Se apresuraron a llevarle en camillas a toda clase de enfermos”.

Celebramos hoy la JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. El Papa Francisco, en su mensaje, ha querido subrayar el compromiso del voluntariado: “Gratis habéis recibido, dad gratis”.  Nos recuerda que la vida es un DON de Dios y que, por ello, no puede considerarse una mera posesión o propiedad privada.

La capacidad de darnos, de apresurarnos a servir, como aquellos que llevaron en camilla al enfermo para que se encontrara con Jesús, nos permite desafiar el paradigma del individualismo

El gesto solidario de aquellos contemporáneos de Jesús nos invita a poner nuestras vidas en esta actitud de solidaridad. Solidaridad que el Papa Francisco define como “virtud indispensable de la existencia”.

Pero esta actitud, tan esencial, no es sólo una cuestión de las personas, sino también de las instituciones. Especialmente de las instituciones católicas dedicadas al mundo del dolor, como la nuestra. La lógica evangélica del don nos desafía.

 

 MARTES 12 de Febrero  (Marcos 7, 1-13)

 “Os apartáis de los mandatos de Dios por seguir las tradiciones”.

El Evangelio se nos manifiesta hoy como ese amigo incómodo que nos invita a despertar de nuestras respuestas en falso.

Es más sencillo rezar por los necesitados o por los enemigos que transitar el camino de la solidaridad efectiva o asumir el duro proceso de perdonar y reencontrarnos.

No se trata de condenar la vida de oración o las liturgias, sino de entender que por sí mismas, sin un compromiso real y personal por construir un mundo más fraterno y solidario, se convierten en paja que se lleva el viento.

Al respecto nos viene bien retomar lo que el Papa Francisco afirma en Gaudete et Exultate: “Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada solo a quienes tienen la posibilidad de tomar distancia de las ocupaciones ordinarias, para dedicar mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra.” (GeE,14)

 

MIÉRCOLES 13 de Febrero  (Marcos 7, 14-23)

  “Lo que sale del corazón…”

Jesús afirma la centralidad de las motivaciones interiores. Son ellas las que determinan el valor ético de cuanto vivimos.

Por nuestra humana condición tendemos a valorarlo todo desde las apariencias o desde las normas establecidas, con el consiguiente peligro de dar por bueno lo malo y viceversa.

La solución está en cultivar la interioridad, en adentrarnos en un comprometido discernimiento personal y comunitario que nos permita descubrir el valor real de cuanto realizamos.

 

JUEVES 14 de febrero (Lucas 10, 1-9)

 “… los manó delante, a todos los pueblos y lugares donde pensaba ir él.” 

Toda acción evangelizadora tiende a preparar el encuentro de los destinatarios con Jesús de Nazaret. No se trata por tanto de crear seguidores personales ni de ponernos en el centro como si fuéramos el contenido y el fin.

Estamos hablando de la dimensión mediadora que debe caracterizar toda evangelización.  Una mediación que nos descentra para poner al centro al mismo Jesús de Nazaret. Aquellos setenta y dos discípulos fueron preparando el camino para la llegada del Maestro.

Nosotros, desde nuestras respectivas funciones, también preparamos el encuentro de las personas que visitamos, con quien les brinda respuestas a sus preguntas de sentido.

 

VIERNES  15 de Febrero (Marcos 7, 31-37)

 “Jesús se llevó al hombre aparte de la gente…”

La curación del sordomudo se realiza desde la secuencia de una serie de acciones. Asumidas como criterios de evangelización, en ambientes espiritualmente plurales, cada acción puede implicar procesos más o menos largos que no necesariamente se suceden de forma inmediata.

Estar atentos a las demandas espirituales de todos nuestros destinatarios cualquiera sea su credo, crear ambientes de encuentro en profundidad, manifestar cercanía desde lo concreto, no atarnos a condicionamientos formales, priorizar el testimonio frente a la palabra.

 

SÁBADO 16 de febrero (Marcos 8, 1-10)

Los partió y se los fue dando…”

Una chispa de irracionalidad es el condimento imprescindible para actualizar en nuestros centros la multiplicación de los “panes y los peces…“

No fue coherente el organizar a la multitud para darles de comer con cinco panes y dos peces, tampoco resulta coherente continuar apostando por la misión cuando los “números no cierran”. 

No se trata de caer en un romanticismo voluntarista sino de superar el victimismo -con el derrotismo que comporta- poniendo nombre a las dificultades, organizándonos y liderando, con ilusión, las respuestas que consideremos oportunas. Dios no faltará a la cita.