VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 24 de Febrero al 2 de Marzo de 2019

DOMINGO 24 de Febrero (Lucas 6, 27-38)

“Haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio.”

Los judíos habían crecido rodeados de pueblos que les sometían periódicamente. Durante siglos habían cultivado el desprecio a todo aquello que no fuera de su misma raza y religión.

Es más, esta dinámica de rechazo al diferente, se había asentado en las relaciones interpersonales internas al judaísmo y estaba consagrada por la Ley del Talión que proponía la “venganza justa”.

Jesús de Nazaret cambia el principio de reciprocidad por el de la asimetría desde la misericordia. El amor o es asimétrico o no es amor. Muchas veces confundimos la reciprocidad emocional con el amor. El amor tiene una carga de gratuidad que no reclama reciprocidad alguna. Y justamente ahí reside su mayor belleza. (Cf. Amore e Laetizia, 88)

 

 

LUNES 25 de Febrero  (Marcos 9, 14-29)

“Tengo fe pero dudo, ayúdame. (…) y el niño se puso en pie.”

Las actitudes de Jesús, tanto con el padre como con el joven enfermo, evocan la difícil síntesis que debemos hacer para promover al otro, sin anularle.

Jesús pide información al padre y le reclama un acto de fe, que él mismo se encarga de sostener. Coge de la mano al recién liberado, le ayuda, pero el que se pone en pie es el mismo joven.

Toda una alegoría de lo que significa dar soporte a las personas atendidas sin anularles en sus responsabilidades, en sus posibilidades, desafiándolos para que pongan todo de sí.

 

MARTES 26 de Febrero (Marcos 9, 30-37)

“Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.”

La actitud de servicio está en el corazón del modelo de vida que propone Jesús de Nazaret y que sustenta el compromiso pastoral de todo bautizado.

Sin embargo, aún desde un contexto carismático de entrega, de seguimiento y consagración, puede colarse la tendencia a buscar el reconocimiento, el prestigio y hasta ciertas cotas de poder.

Hay que recorrer un largo camino de madurez para que el servicio se purifique en sus motivaciones y termine sustentado en la sencillez y en la ausencia de segundas intenciones.

Como nos recuerda insistentemente el Papa Francisco, el poder del cristiano reside en el servicio.

 

 MIÉRCOLES  27 de Febrero (Marcos 9, 38-40)

 “No se lo impidáis… el que no está contra nosotros está a favor nuestro.”

No hay prerrogativas excluyentes, no hay categorías formales que limiten el compromiso en la construcción del Reino.

El texto de Marcos ilumina nuestro modo de integrar y de integrarnos con toda persona de buena voluntad en nuestro compromiso humanizador y evangelizador.

Sacerdotes, religiosas/os y seglares estamos convocados a vivir una misma misión desde una misma espiritualidad, con formas diferenciadas.  Somos radicalmente iguales por el bautismo. Hay más esencialidad en lo que nos une que en las particularidades.

Quizá hemos dedicado mucho tiempo en marcar las diferencias.  Es tiempo  de impulsar decididamente la misión en comunión y la participación, potenciando el compromiso laical que, desde el nacimiento de la Iglesia, es el que ha sustentado la misión evangelizadora que nos identifica.

 

 JUEVES 28 de Febrero  (Marcos 9, 41-50)

“Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué sazonaréis? Que no falte entre vosotros la sal.”

El escándalo se ha instalado en nuestra cultura con tal magnitud tal que, en ocasiones, preferimos “mirar para otro lado”. Se ha normalizado la incoherencia.

La sal ha perdido su sabor, pero nadie reacciona. El uso ambiguo del concepto “tolerancia” parece justificarlo todo…

“Que no falte entre vosotros la sal.”   La llamada permanece con toda su radicalidad. Necesitamos el testimonio explícito, claro, valiente, de quienes decimos orientar nuestras vidas desde el Evangelio. Es preciso reivindicar la actualidad de la coherencia, cueste lo que cueste.

Que no falte entre nosotros la sal de quienes abrazan con esforzada coherencia las exigencias de hacer vida el carisma y la misión samaritana que nos han confiado.

 

VIERNES 1 de Marzo  (Marcos 10, 1-12)

 “Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto.”

Como los fariseos, tenemos una serie de paradigmas, de normas escritas y no escritas, que se han ido construyendo desde las circunstancias históricas de la iglesia pero que necesitan ser revisadas dinámicamente a la luz del corazón y el sueño fundacional.

El Papa Francisco nos ha llamado a una vuelta al Evangelio, a una “reforma eclesial”. No todo lo vivido deba seguir teniendo validez en el hoy.  Nuestra humana condición nos hace protagonistas de vida evangélica en un contexto espacio temporal, cultural, espiritual… que evoluciona.

¿Qué nos pide hoy el Jesús de los Evangelios? ¿ Que las formas de hacer las cosas, consolidadas como tradición, no nos impidan volver siempre a las raíces evangélicas.

 

 SÁBADO 2 de Marzo  (Marcos 10, 13-16)

 “…de los que son como ellos es el Reino de Dios”.

¿Y cómo son los niños? Quizá la transparencia sea la identidad más profunda de toda alma infantil. Los niños ríen cuando están alegres, lloran en sus tristezas, protestan en sus rabietas, juegan hasta quedar extenuados, les cuesta llevar adelante sus pequeñas obligaciones…

Definitivamente, ser discípulo de Jesús no implica ninguna perfección. Consiste en ser sencillos y en abandonarnos en Él.

No se trata de un enajenamiento ante la dureza de la realidad. Se trata de expandir el amor del Padre desde nuestro compromiso, conservando, aún en las penas, la profunda alegría de sentirnos en el corazón del Padre. A veces los adultos somos demasiado serios. ¡Cómo se partirá de risa Dios de nuestra pretendida madurez!