PRIMERA SEMANA DE CUARESMA: 10 al 16 de Marzo de 2019

DOMINGO 10 de Marzo (Lucas 4, 1-13)

“…era tentado por el diablo.”

En este primer domingo de cuaresma la Palabra nos ubica ante una realidad tan confesada como olvidada: la presencia del maligno en nuestras vidas. No ya la presencia “del mal”, sino del “Malo”, del demonio.

El Papa Francisco en Evangelii Gaudium, en Misericordiae Vultus, en Gaudete et Exultate,  expone sin tapujos ni ambigüedades la diversidad de formas con las que el “Malo” tienta hoy a los discípulos del Señor.

Afirma el Papa: “… no pensemos que es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea. Ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos. Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades, porque «como león rugiente, ronda buscando a quien devorar».”

 

LUNES 11 de Marzo (Mateo 25, 31-46)

 “Estuve enfermo y me visitasteis.”

Estamos ante un texto referencial para comprender la fuente evangélica del carisma Hospitalario. Anuncia la centralidad del amor a los más pequeños como criterio de salvación o perdición.

Entre los más pequeños señala a las personas que padecen alguna enfermedad, los destinatarios privilegiados de nuestro compromiso como agentes de Pastoral de la Salud.

¡Qué alegría y qué gracia tan grande nos ha dado el Señor al convocarnos, desde el campo del dolor a atender a quienes necesitan su consuelo y presencia.!

 

 MARTES 12 de Marzo  (Mateo 6, 7-15)

“Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.”

El Padre sabe lo que necesitamos. Al orar no estamos informándole de nada. Estamos reubicándonos como criaturas en sus brazos.

Esta espiritualidad centrada en la certeza de la presencia amorosa de Dios en nuestras vidas está en la raíz de los más diversos carismas.

La Hospitalidad puede y debe entenderse “en clave de Padrenuestro”, es decir, como resultado de una espiritualidad de abandono en un Padre que nos hace hermanos. Y es desde esa condición de filiación y fraternidad que surge el compromiso de unos con los otros, en especial con los más abandonados.

 

MIÉRCOLES 13 de Marzo  (Lucas 11, 29-32)

 “Vino desde tierras lejanas…”

Las filias y las fobias actúan en nosotros. De este modo los “extranjeros” comienzan a poblar nuestras vidas. No forman parte “de los nuestros”. Piensan y sienten de modo diferente, son “impuros”…

Estamos ante una página del evangelio que defiende el principio de inclusión y la no acepción de personas. Quien se siente “puro” se vuelve autárquico, no necesita de nadie. Quien asume sus inconsistencias abre las puertas a la tolerancia y tiene la capacidad de descubrir el bien y la verdad más allá de sus fronteras afectivas, ideológicas, profesionales, espirituales, religiosas…

 

JUEVES 14 de Marzo (Mateo 7, 7-12)

“Pedid, buscad, llamad…”

La  invitación es clara: si queréis algo, moveos, haced todo lo que esté en vuestras  manos, no os quedéis inmóviles.

De poco sirve la manifestación amarga de nuestra desazón o desilusión si no nos implicamos en la búsqueda creativa de soluciones.

Podemos seguir “tirando balones fuera”, criticando a este o a aquel, o asumir el Evangelio, ponernos en faena y buscar juntos una comunidad renovada.

Cada desafío, cada dificultad, cada fracaso es una llamada al compromiso y a la participación de todos los que nos consideramos constructores de fraternidad.

 

VIERNES 15 de Marzo (Mateo 5, 20-26)

“Deja tu ofrenda y vete primero a reconciliarte con tu hermano.”

Perdonar implica asumir una actitud constructiva de aceptación de la persona que me ha ofendido. Ello no es sencillo cuando las heridas son muy profundas.

Dado que Dios no solamente no quiere el mal sino que desea el bien, estamos invitados a comprometernos con el duro proceso de perdonar. Hacerlo de esta manera no es sino entrar en el misterio del dolor redentor de Jesús.

No podemos confundir el perdón y la reconciliación con un proceso de sanación afectiva de las relaciones interpersonales. Es posible estar emocionalmente afectados y, al mismo tiempo, optar por perdonar.

 

SÁBADO 16 de Marzo (Mateo 5, 43-48)

“Si amáis a los que os aman, qué mérito tendréis?

Jesús nos recuerda que la novedad de su doctrina y de su testimonio radica en la forma en que se acerca a quienes le rechazaban.

Les confrontaba con la verdad, les hacía ver sus contradicciones, llegó a derribarles sus tenderetes en el templo, pero jamás dejó de incluirlos entre los destinatarios de su mensaje; siempre mantuvo la puerta abierta a la reconciliación y llegó a ponerse en sus manos para ser calumniado, flagelado y crucificado hasta morir.

Amar al que nos ama es humano, amar al enemigo es evangélico y trae aparejada la cruz.