XVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 21 al 27 de Julio de 2019

DOMINGO, 21 de Julio  (Lucas 10, 38-42)

“Dile que me eche una mano.”

No podemos establecer como opuestos la dimensión contemplativa y la dimensión comprometida y activa en nuestras vidas.

El Evangelio nos recuerda que “una sola cosa es necesaria”. La solución a esta aparente contradicción está en integrar el hacer desde el ser. Una síntesis difícil que exige mucho discernimiento y opciones claras.

La pastoral de la salud necesita muchas “Martas”, entregadas con generosidad al servicio de los demás, nutriendo su tarea diaria en la espiritualidad del carisma. “María” continúa siendo referencia de esa fuente motivacional, pero se asocia a “Marta” o es una quimera… El Papa Francisco nos lo recuerda claramente: “…la contemplación que deja fuera a los demás es un engaño.” (E:G. 281)

 

LUNES, 22 de Julio  (Juan 20, 1-2.11-18)

 “Ella, tomándolo por el hortelano…”

Para María Magdalena la resurrección volvió irreconocible la imagen de su maestro.

Vivir en clave de resurrección significa dejarnos interpelar por una nueva visión de la realidad. Desde esta perspectiva podríamos preguntarnos en qué cambia nuestra visión-comprensión del mundo, de las personas atendidas en nuestros centros, de los miembros de nuestras familias, de nuestros compañeros y compañeras de trabajo.

¿Seguimos confundiendo a este cosmos y esta humanidad resucitada con el hortelano? Hay semillas de Evangelio, semillas del Resucitado que quizás hemos dejado de ver. Escuchemos al Señor encarnado y resucitado. Puede que le reconozcamos.

           

MARTES, 23 de Julio  (Juan 15, 1-8)

 “Al que no permanece en mí lo tiran fuera…”

Lo importante no es entusiasmarnos un día con el Evangelio para dejarlo de lado ante las primeras exigencias.

Nuestra cultura no nos ayuda demasiado. Hoy no se concibe la fidelidad como un valor. Está de moda cierta itinerancia desde un sincretismo donde todo vale. Lo que ahora es fundamental, mañana ya no lo es. Y no pasa nada…

Es evidente que en tales circunstancias el seguimiento de Cristo resulta no sólo anticultural, sino puede llegar a ser acusado de integrismo o de fanatismo. Puede ser visto como algo un tanto extraño y hasta sospechoso.

El Papa Francisco nos recuerda que esta dimensión de permanencia, si bien es exigente, debe ser vivida desde su vertiente de plenitud. De lo contrario entramos en una dinámica de ascetismo maniqueísta, muy alejada de la propuesta del nazareno: “… seguirlo no es sólo algo verdadero y justo, sino también bello, capaz de colmar la vida de un nuevo resplandor y de un gozo profundo, aun en medio de las pruebas.” (E.G., 167)

 

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MIÉRCOLES, 24 de Julio  (Mateo 13, 1-9)

“… unos ciento, otros sesenta, otros treinta…”

Jesús no condena a aquel que produjo treinta ni tampoco ensalza particularmente al que produjo cien. Lo que importa es que cada uno produzca lo que pueda, de acuerdo a su realidad.

Esta actitud de inclusión se subraya en el magisterio del Para Francisco. Ante la pluralidad de realidades personales de quienes formamos parte de la sociedad estamos llamados a ser colaboradores, constructores de una nueva humanidad..

Dios no nos pedirá más de lo que podemos dar. Tampoco menos.

 

  

JUEVES, 25 de Julio  (Mateo 20, 20-28)    SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL, PATRONO DE ESPAÑA

“Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu Reino…”

La pretensión de aquella madre, secundada por sus hijos, continúa repitiéndose. Aún desde un contexto personal o comunitario de entrega generosa, continúa colándose esta tendencia natural del ser humano a buscar el reconocimiento, el prestigio, ciertas cotas de poder.

Hay que recorrer un largo camino de madurez humana y fidelidad en el discipulado para que el servicio a los demás se purifique en sus motivaciones y termine sustentado en la sencillez, en la ausencia de segundas intenciones, en la certeza de que sentirnos amados por Dios nos basta para ser plenos y profundamente felices.

 

 

VIERNES, 26 de Julio  (Mateo 13, 18-23)

 “…los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril.”

Hacer que nuestras vidas estén en sintonía con la Palabra implica superar circunstancias y actitudes que la ahogan. El Evangelio nos recuerda en este día algo que se ha convertido en una constante de la llamada “cultura del bienestar”. Se ansía más dinero, más poder, más comodidades, más éxitos, más consumo… Todo ello termina volviendo estéril la Palabra.

Dejamos crecer demasiado “abrojo” que inundan nuestras vidas de deseos que poco tienen que ver con vivir en clave bautismal. Sin embargo no renunciamos al cultivo del “rito religioso”. Oramos, participamos de la eucaristía, leemos la Palabra…Todo termina en una vida espiritual de apariencias si no somos capaces de optar decididamente por quitar, poco a poco, esos “abrojos” que vuelven inconsistente nuestra vida de fe.

 

SÁBADO, 27 de Julio (Mateo 13, 24-30)

 “Dejadlo crecer juntos hasta la siega.”

Nuestras biografías se construyen desde procesos que no son lineales. En todos los aspectos de la vida, lo biológico, psicológico, social y espiritual, vamos haciendo caminos marcados por subidas, bajadas, avances y retrocesos.

De ahí que estemos llamados a retomar nuestros proyectos, darles nuevo impulso, corregir errores, afianzar los logros, recomenzar cuantas veces haga falta…

El Evangelio nos recuerda que Dios es paciente. Nos espera. Tolera nuestras cizañas y bendice nuestro trigo. Al final, sólo al final, separará el trigo de la paja.