MARTES 20 de Octubre (Lucas 12, 35-38)

“Mantened vuestras lámparas encendidas…” El Señor viene de muchas formas. Recordemos su presencia en los niños, en los enfermos, en los pobres, en la Palabra, en la Eucaristía, en los acontecimientos de nuestra historia personal, comunitaria, social… Son todas “venidas” del Señor que reclaman nuestra atención y frente a las cuales debemos estar “despiertos”. Pero estar despiertos no es fácil. Resulta mucho más cómodo distraer la mirada o hacernos los dormidos y de esta forma no acoger ni abrir “al instante” la puerta. ¿Creemos que Dios se hace presente en las circunstancias de nuestras vidas? ¿Estamos dispuestos a escucharlo?