MIÉRCOLES 21 de Octubre (Lucas 12, 39-48)

“Portaos como el administrador fiel e inteligente…”.Sobre nuestras cualidades personales existe una hipoteca social. Los dones que el Señor nos ha dado no están destinados a la autocomplacencia sino al servicio de la comunidad. Somos depositarios de talentos de los que debemos dar cuenta ante nuestros enfermos y enfermas, ante nuestros colegas de trabajo, nuestras hermanas de comunidad, nuestras familias, la sociedad toda. Podemos preguntarnos por nuestra responsabilidad personal y también institucional de cara al don recibido como agentes de pastoral de la salud. ¿Damos todo lo que podemos dar? El Evangelio de hoy es una advertencia y a la vez un impulso.