SÁBADO 24 de Octubre: (Lucas 13, 1-9)

“…si no os convertís, todos vosotros pereceréis…” La advertencia es clara: o la higuera da frutos o será cortada. El viñador pide y obtiene un poco más de tiempo, pero la decisión no cambia. Hemos pasado de una pastoral centrada en el mérito a una pastoral donde todo es relativo. Al punto que da lo mismo lo que hagamos o dejemos de hacer: desde la bondad de Dios, todos estamos salvados. El Evangelio nos recuerda nuestra responsabilidad. Dios nos salva en toda ocasión, pero contando con nuestro compromiso, respetando nuestra libertad. La salvación, siempre ofrecida, nos implica por entero. La salvación es esencialmente don, pero también conquista…