XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO. Del 22 al 28 de Noviembre de 2015

DOMINGO. 22 de Noviembre(Juan 18, 33-37)

JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

 “Soy rey, como tú dices.”

Cerramos el año litúrgico con la solemnidad de Jesucristo, Rey del universo. Quizá valga la pena preguntarnos hoy por ese Reino del que somos responsables.  El Papa Francisco en EvangeliiGaudium nos recuerda: “La propuesta es el Reino de Dios; se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida que Él logre reinar sobre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos.” (EG 181)

Para que Jesús reine, sus discípulos debemos comprometernos en la construcción del Reino. Se trata de un Reino “que no es de este mundo”, pero que genera historia, que se concreta en nuestro día a día, que debe visualizarse, sentirse, proyectarse en nuestro día a día. La escatología del Reino no debe aislarnos del desafío por ser constructores de un mundo más fraterno. ¡Todo lo contrario!

LUNES. 23 de Noviembre(Lucas 21, 1-4)

“Ella ha echado todo lo que tenía para vivir.”

No vale escudarnos en que tenemos poco. Nuestros “dos reales” continuarán haciendo posible el proyecto evangélico de un mundo más fraterno. Un mundo más justo y sostenible es posible desde la solidaridad, sostenida por los más sencillos.

Vivimos en la cultura del “sálvase quien pueda”. Del repliegue en cobertizos signados por un egoísmo que ha pasado a ser estructural. Estamos ante uno de los pilares socio-culturales que han construido la inequidad de nuestro mundo, fuente de tanas injusticias y de una violencia que ya golpea con fuerza los refugios del mundo desarrollado.

La solidaridad es el camino de la paz. No la supuesta solidaridad de quienes dejan caer “migajas” de sus mesas opulentas… sino aquella solidaridad exigente que implica renunciar a cuotas de poder y bienestar para hacer posible el Reino.

MARTES. 24 de Noviembre(Lucas 21, 5-11)

“Algunos estaban hablando del Templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas votivas que lo adornaban.”

El símbolo tiene una función que puede prostituirse cuando terminamos olvidando el mensaje para quedarnos con su belleza y grandiosidad.

Algo de eso sucedía en la relación que el pueblo judío tenía con el templo. Jesús les pone en su lugar y anuncia que de todo ello, no quedará piedra sobre piedra.

La Pastoral de la Salud no será más por sus apariencias, por su fuerza mediática o por su consistencia financiera, sino por sus esencialidades, por su servicio constante y cercano a las personas necesitadas de acompañamiento.

¿Qué es esencial y que aparente? Una buena pregunta para discernir las formas que le damos a la Pastoral de la Salud.

MIÉRCOLES. 25 de Noviembre(Lucas 21, 12-19)

“… tendréis oportunidad de dar testimonio… no preocuparos por vuestra defensa…”

Cuando la vida en clave evangélica nos enfrenta a situaciones complicadas no tenemos que recitar ningún discurso aprendido de memoria. La defensa de nuestra identidad cristiana se centra en el compromiso cotidiano por vivir en coherencia lo que proclamamos.

Lo mismo ocurre con los valores que nos identifican como Hospitalarios. No es una cuestión sólo conceptual, sino esencial, vital, que hunde sus raíces en las opciones de cada uno.

Si vivimos así nuestra identidad cristiana “seremos testigos”, sin necesidad de esforzarnos para “hacer las veces de testigos”, por hacer “de vez en cuando”, un ejercicio de “musculatura identitaria” que nos tranquilice…

JUEVES. 26 de Noviembre: (Lucas 21, 20-28)

“Jerusalén será pisoteada por los paganos…”

No existe penuria que no pueda ser leída en la perspectiva de la redención ofrecida por Cristo. Por ello, aún en medio de las contrariedades, el cristiano está invitado a “levantar la cabeza”, a sostenerse en la esperanza de una liberación que nace en el corazón de la persona.

La esperanza cristiana, hunde sus raíces en certezas que dan respuesta al sentido último de nuestras vidas. No se trata de prolongar la ensoñación de lo superfluo, sino de recuperar las esencias. Por eso los tiempos de crisis pueden convertirse en redentores de lo más preciado.

VIERNES. 20 de Noviembre: (Lucas 21, 29-33)

“Cuando veáis estas cosas, sabed que el Reino de Dios está cerca.”

La hermenéutica del texto señala que si bien en Cristo todo el proceso salvífico se consuma, esta visión escatológica no descarta sino integra el aquí y ahora desde el que vamos construyendo la historia.

La certeza que en Cristo hemos sido redimidos alienta nuestra esperanza, al tiempo que reclama un compromiso coherente con la vida y el mensaje de Jesús de Nazaret. La salvación se nos ofrece. Aceptarla significa implicarnos desde el esfuerzo cotidiano por ser coherentes.

Ser cristianos hoy, ser agente de pastoral, es un don y al mismo tiempo una conquista.

SÁBADO. 21 de Noviembre: (Lucas 21, 34-36)

“Estad atentos. No dejéis que os esclavicen las preocupaciones de esta vida.”

¡Cuántas realidades embotan nuestra mente! Algunas de ellas no están directamente relacionadas con vicio alguno, pero terminan enredándonos en lo superficial y alejándonos de aquello que sí importa.

¡Esa filigrana de pequeñeces que nos aturden! Muchas de ellas impuestas desde los dogmas culturales.

Qué actual resulta la invitación del Señor: “Estad siempre despiertos.”  Para ello debemos cultivar una actitud de discernimiento constante. Y si lo hacemos en comunidad, en pequeños grupos de fe, mejor aún.

¡Cuán necesarios son los espacios de reflexión profunda y compartida! Debemos ayudarnos unos a otros a estar despiertos…