I SEMANA DE ADVIENTO. 29 de Noviembre al 5 de Diciembre de 2015

DOMINGO. 29 de Noviembre (Lucas 21, 25-28)

“Levantad la cabeza”

No existe penuria que no pueda ser leída en la perspectiva de la redención ofrecida por Cristo. Por ello, aún en medio de las contrariedades, el cristiano está invitado a “levantar la cabeza”, a sostenerse en la esperanza de una liberación que nace en el corazón de la persona.

La esperanza cristiana, hunde sus raíces en certezas que dan respuesta al sentido último de nuestras vidas. No se trata de prolongar la ensoñación de lo superfluo, sino de recuperar las esencias. Por eso los tiempos de crisis pueden convertirse en redentores de lo más preciado. El ADVIENTO que iniciamos es una invitación a cultivar la certeza de estar en manos de un Dios que es Padre de misericordia.

LUNES. 30 de Noviembre (Mateo 4, 18-22)

“Jesús iba paseando por la orilla del lago de Galilea.”·

Jesús deja su casa y se va junto al mar. Allí comienza su predicación y allí escoge a los primeros discípulos. Entre ellos a Andrés, a quien hoy celebramos.

Salir de la propia tierra, otear nuevos horizontes, reafirmar y anunciar a Jesús, formar comunidad en torno a la misión, son acciones que pueden inspirar e iluminar nuestro caminar.

Como agentes de pastoral de la salud estamos llamados a hacer presente el Reino fuera de nuestros muros, yendo al encuentro de los “gentiles”, con mentalidad inclusiva,  reafirmando nuestra identidad de testigos misioneros, en todo contexto. No es fácil salir de nuestra “tierra” para compartir la Buena Nueva de un Dios compasivo y misericordioso.

MARTES. 1 de Diciembre (Lucas 10, 21-24)

“¡Felices los que puedan ver todo lo que vosotros estáis viendo!”

Los “sabios e inteligentes” no supieron o no quisieron desmontar sus propias verdades para abrirse a la novedad que aportaba aquel predicador errante.

Comprender y orientar la propia existencia desde el mensaje de Jesús de Nazaret exigía un ejercicio de profunda sinceridad y humildad para desmontar certezas previas.

Necesitamos la actitud de quien, aún cargado de conocimientos y experiencias, permanece abierto y disponible a la dinámica evangélica y carismática en su vida. Ser vulnerables ante la novedad de la acción del Espíritu en nuestras vidas: de eso se trata.

¿A qué estaríamos dispuestos si nos dejáramos moldear por el Espíritu sin temor alguno?

MIÉRCOLES. 2 de Diciembre (Mateo 15, 29-37)

“Tomó los siete panes y los peces (…) y se los fue dando a los discípulos y estos se los fueron dando a la gente.”

Jesús siente lástima y actúa. No se queda en sentimientos, pasa a la acción.

Vivimos en una cultura cargada de contraluces. Junto a personas que entienden el sentido de sus vidas desde la entrega, se extienden opciones pautadas por el individualismo más radical y desencarnado.

¿De qué lado queremos ubicarnos? No ya desde el mundo de las ideas, sino de los hechos. ¿He dejado en mi corazón espacio para la solidaridad? ¿Puedo decir que formo parte de aquellos que continúan multiplicando el pan y los peces a favor de los menos favorecidos?

JUEVES. 3 de Diciembre (Mateo 7, 21.24-27)

“No todos los que dicen: “Señor, Señor”, entrarán en el Reino de los cielos…”

Es importante acercarnos a la Palabra, orar con ella… pero todo este proceso queda vacío si no provoca en nosotros procesos de conversión, cambios reales y constatables en nuestro modo de comprender y vivir la realidad.

La conciencia es necesaria pero insuficiente. Es preciso que se traduzca en hechos. Y los hechos no se improvisan, se maduran desde un caminar, que implican el conocimiento de la Palabra, pero también capacidad para la autocrítica, deseo de cambio, revisión de nuestras “prácticas” y el humilde y sincero compromiso de retomar día a día la andadura.

VIERNES. 4 de Diciembre (Mateo 9, 27-31)

“Lo siguieron dos ciegos que suplicaban dando voces.”

Los ciegos del Evangelio comenzaron con un grito lejano y terminaron dialogando cara a cara con el Señor. Es necesario leer este itinerario en la doble perspectiva de quien lo realiza y de quien acompaña a otros a realizarlo.

En la labor pastoral desarrollada en nuestras parroquias podemos quizá identificar a quienes está dando esas voces lejanas, buscando respuestas a cuestiones de sentido en sus vidas. Nuestra misión consiste en ponernos a su lado, acompañarles en el camino, para que sus preguntas terminen convirtiéndose en súplicas íntimas al Dios de la Vida. ¿No es acaso, en muchas ocasiones, la tarea que el Señor nos encomienda como agentes de pastoral?

SÁBADO. 5 de Diciembre (Mateo 9, 35- 10, 1.6-8)

“Id en busca de las ovejas descarriadas.”

No es sencillo ir al encuentro de las “ovejas descarriadas de Israel”. Sobre todo cuando se trata de aquellos que un día estuvieron incorporados en el redil y han renegado del mismo.             ¡Cuántas historias de cristianos alejados de la vivencia de la fe solemos encontrar en nuestra labor pastoral!

Los procesos de pertenencia y adhesión al proyecto de Jesús de Nazaret están sometidos a experiencias vitales y no es extraño ver que aquellos que un día estuvieron comprometidos pasan por períodos de alejamiento y hasta de negación.

El Señor nos convoca a no dejarles abandonados. A estar con ellos, a acompañarles para que recuperen el cariño y la ilusión primera.