IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 31 de Enero al 6 de Febrero de 2016

DOMINGO 31 de Enero (Lucas 4, 21-30)

 “…se pusieron furiosos… lo empujaron fuera del pueblo, con intención de despeñarlo”

No pocas veces sentimos en nuestras vidas la incomprensión y hasta la persecución.  Pero debemos evitar equívocos. En ocasiones no somos aceptados por nuestras propias debilidades, por nuestros errores y no por nuestras virtudes.

No es lo mismo ser perseguidos por ser fieles al proyecto de vida de Jesús de Nazaret que serlo por nuestras inconsistencias.

Cuando la dinámica se centra en estos parámetros surgen sentimientos victimistas que nada tienen que ver con la serenidad y la valentía demostrada por Jesús en medio de sus detractores.

La incomprensión no debería paralizarnos. Si lo hace tenemos que revisar las motivaciones y la madurez de nuestras opciones.

 

LUNES 1 de Febrero  (Marcos 5, 1-20)

 “…le pidió que lo admitiese entre los suyos, pero él no se lo permitió.”

El recién curado quiso seguir al Maestro, formar parte del grupo selecto de discípulos que le acompañaban. Jesús no se lo permitió y le pidió que se quedara con los suyos anunciándoles lo que había hecho con él.

Estamos ante el sentido vocacional de la vida seglar. El seguimiento de Jesús no es una cuestión privativa de las consagradas y consagrados.

Quienes nos quedamos “con los nuestros”, también estamos llamados a anunciar la misericordia de Dios.  Es, sin duda, una forma muy exigente de seguimiento que debe ser promovida y acompañada. El Papa Francisco en Evangelii Gaudium nos recuerda que “ha crecido la conciencia de identidad y la misión del laico en la Iglesia”. Nosotros, como agentes de pastoral de salud, hemos sentido el llamado, hemos dado una respuesta que debemos sostener y potenciar.

 

MARTES 2 de Febrero  (Lucas 2, 22-32)             JORNADA DE LA VIDA RELIGIOSA

“.. de acuerdo con lo escrito en la Ley…”

Nuestro camino de fe se realiza en un contexto histórico concreto, lleno de posibilidades y no pocas limitaciones. Debemos ir haciendo camino en la fe, sirviéndonos de recursos diversos, asumiendo tradiciones, ritos, formas que nos ayudan en el camino pero que no son el camino, y menos aún la meta…

Caminar en la fe desde la historicidad de los medios que tenemos a nuestro alcance, respetando formas sin quedarnos en ellas… Quizá este criterio deba iluminar más y mejor la espiritualidad del cambio para no dejar a nadie al borde del camino y a su vez para no renunciar a las transformaciones necesarias.

José, María, el mismo Jesús nos dan este ejemplo de saber caminar desde el valor relativo de las formas hacia una verdad más plena y libre. A veces hay que saber hacer camino de “acuerdo con lo escrito en la Ley”, sin renunciar al horizonte de novedad siempre presente en el Evangelio.

 

MIÉRCOLES  3 de Febrero  (Marcos 6, 1-6)

 ¿De dónde saca todo eso?

Para los paisanos de Jesús, los que le vieron crecer en la carpintería del bueno de José, junto a su joven madre, María, no tenía razón de ser el perfil de profeta y taumaturgo con el que Jesús era reconocido en otras poblaciones.

Marcos afirma que ante tanta cerrazón “no pudo hacer allí ningún milagro”. Faltaba uno de los condicionantes: la fe.

Miremos a nuestro alrededor, pensemos en las personas con las que tejemos nuestras biografías, los más cercanos; revisemos ante la Palabra la llamada a creer en ellos, a apoyarlos en su crecimiento, a ser potenciadores de la riqueza de nuestras hermanas de comunidad, de nuestros compañeros de trabajo.

 

JUEVES 4 de febrero (Marcos 6, 7-13)

“Y los fue enviado de dos en dos.”

Estamos ante la dimensión comunitaria del seguimiento a Jesús de Nazaret. No se trata solamente de una estrategia sino de una condición de identidad.  La fe es vivida y proclamada en comunidad o no es fe cristiana.

En nuestra misión de agentes de pastoral es fundamental no actuar como “lobos solitarios”, sino ser y sentirnos enviados por la comunidad cristiana. Se trata de un aspecto que sin duda debemos revisar y potenciar. ¿Cuál es mi grupo de vida, dónde nutro mi fe, dónde comparto mi itinerario como discípulo/a de Jesús?

La comunidad parroquial, entendida como “comunidad de comunidades” es la gran matriz desde la que somos enviados en misión pero sería muy empobrecedor reducir la misión a una tarea. No compartimos sólo tarea… compartimos VIDA en clave de Evengelio.

 

VIERNES 5 de febrero (Marcos 6, 14-29)

 “El rey se entristeció (…) pero no quiso desairarla.”

 Herodes admiraba a Juan, sin embargo terminó cediendo al pedido de Herodías y ordenó su muerte.

Vivir con coherencia aquello en lo que creemos implica tener capacidad para enfrentar situaciones desafiantes en las que debemos jugarnos, arriesgar, decepcionar expectativas de quienes nos quieren diferentes.

Quizá se trate de compartir nuestros puntos de vistas con transparencia en contextos ideológicamente agresivos, no dejar por buena una injusticia o una mentira, identificarnos con serenidad ante quienes hacen una crítica destructiva y exponer una visión alternativa… No es fácil ser coherentes. En ese empeño radica la santidad.

 

SÁBADO 6 de febrero (Marcos 6, 30-34)

“Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.”

La fatiga y la falta de tiempo conforman una constante en nuestro diario vivir. Al parecer los primeros discípulos no se libraron de ella.

Contemplamos cómo Jesús les invitó a estar solos en un sitio apartado, pero el plan fracasó. El descanso duró lo que el viaje en barca de un lugar a otro.

Debemos descansar, reponer nuestras fuerzas en la misma dinámica de la entrega, crear espacios de soledad y encuentro con el Señor sin por ello alejarnos de la misión. Es el desafío de una sana espiritualidad en la vida activa.