XXIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 16 al 22 de Octubre de 2016

DOMINGO16 de Octubre  (Lucas 18, 1-8)

“Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?”

No nos agrada pedir. Parece incompatible con una vida digna. Preferimos la autosuficiencia y hasta ser reconocidos por nuestra generosidad en el dar antes que por nuestras pobrezas.

La parábola de la viuda insistente es una llamada al humilde reconocimiento de nuestras necesidades. Sólo quien es capaz de asumirse en sus pobrezas puede dar el salto al abandono confiado en las manos de Dios.

¿No son acaso nuestros destinatarios los mejores maestros en esta actitud de humilde dependencia? Dios,  que es Padre bueno, está a la espera y desea echarnos una mano. Compartamos con el Señor nuestras necesidades, nuestras dudas, nuestras búsquedas. De alguna manera Él nos responderá…

 

 LUNES 17 de Octubre  (Lucas 12, 13-21)

“Guardaos de toda clase de codicia.”

Hay un componente socio-cultural sustancial en cuanto a la forma en que se valora el tener. De hecho, lo que desde la sociedad del bienestar consideramos bienes esenciales no son sino lujos imposibles para la mayoría de la humanidad.

Reside en el corazón del hombre la capacidad de discernir su nivel de apego y de libertad ante los bienes.

El ejercicio consciente de la austeridad es una actitud necesaria y urgente que nos humaniza, nos abre a la solidaridad, nos da la posibilidad de ser libres ante la presión del consumismo reinante.

Cuando la austeridad no es una opción, sino una imposición, se convierte en pobreza que empequeñece a la persona. Sin embargo, siempre es posible elevarse sobre la circunstancias y hacer de la austeridad un signo de identidad. Hoy nos parece una urgencia, dada la decadencia social que está generando la codicia.

 

MARTES 18 de Octubre  (Lucas 10, 1-9)

“Designó el Señor a otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos.”

En la festividad de san Lucas, evangelista, se nos presenta con meridiana claridad la vocación misionera de todo bautizado. No sólo los doce fueron enviados a anunciar el Reino.

Solamente desde esta plataforma de una vida bautismal comprometida podrán surgir ministerios particulares como el sacerdotal o el de la vida consagrada en comunidad.

Solemos analizar con preocupación las dificultades socio-culturales que motivan la falta de relevo vocacional en el clero y en las congregaciones religiosas. Entonces nos referimos al contexto socio-cultural adverso, a las familias desintegradas, un modelo de vida marcado por el hedonismo, el individualismo y el consumismo, el desprestigio social de la iglesia, la desconexión con el mundo juvenil, los procesos educativos y evangelizadores débiles…

Siendo todo ello verdad, no podemos olvidar que, cualesquiera sean las circunstancias, debemos poner el acento en contar con modelos de identificación capaces de motivar procesos vocacionales abiertos tanto a la vida laical como la consagrada.

 

 

MIÉRCOLES 19 de Octubre  (Lucas 12, 39-48)

“¿Quién es el administrador bueno y solícito…?

Sobre nuestras cualidades personales existe una hipoteca social. Los dones que el Señor nos ha dado no están destinados a la autocomplacencia sino al servicio de la comunidad.

Somos depositarios de talentos de los que debemos dar cuenta ante nuestros enfermos y enfermas, ante nuestros colegas de trabajo, nuestras hermanas de comunidad, nuestras familias, la sociedad toda.

El Evangelio de hoy es una advertencia y a la vez un impulso. Los dones con los que el Señor ha enriquecido nuestras vidas adquieren su plenitud en la entrega, en el compartir, en el saber dar y también en el saber recibir, que no deja de ser otro don…

Nadie puede arrogarse el falso derecho a la autarquía, a una soberanía imposible… Es el mismo Señor el que se nos entrega en los dones de nuestros hermanos y hermanas. Es el mismo Señor el que se hace presente cuando compartimos nuestros dones.

 

 JUEVES 20 de Octubre  (Lucas 12, 49-53)

 “…estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre…”

El Dios de los Evangelios es un Dios amor. Pero su proyecto es exigente y denuncia nuestras inconsistencias, generando no pocas tensiones.

Bastaría con recordar la destrucción de los puestos de venta en el templo o la contundencia con que Jesús confrontaba la falsedad de los sacerdotes y doctores de la ley.

La vivencia coherente de su propuesta de vida,  teniendo como núcleo el amor a Dios y al prójimo, no deja de ser una denuncia que puede molestar y generar profundos conflictos personales, familiares, comunitarios y sociales.

No es posible ser discípulo sin asumir la tensión que genera la búsqueda del bien y la verdad.

 

 VIERNES 21 de Octubre (Lucas 12, 54-59)

“¿Cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?”

La verdad compromete. Reconocer en aquel predicador itinerante al Hijo de Dios tenía implicaciones desconcertantes, sobre todo para quienes estaban atados a los paradigmas religiosos y sociales reinantes.

Podemos cerrarnos ante el mensaje,  “negar lo evidente”, refugiarnos en el “para mí no es así”,  asumir triquiñuelas de cristal generadas por nuestro instinto de autodefensa. ¡Cuántas huidas, cuántos silencios, cuántas coartadas para no aceptar y asumir la objetividad de cosas!

El Evangelio nos invita hoy a “explorar este tiempo”, a  no adormecer nuestra conciencia, a estar atentos para descifrar la verdad en la realidad.

 

SÁBADO 22 de Octubre  (Lucas 13, 1-9)

“Uno tenía una higuera plantada…”

La advertencia es clara: o la higuera da frutos o será cortada. El viñador pide y obtiene un poco más de tiempo, pero la decisión no cambia.

Hemos pasado de una pastoral centrada en el mérito a una pastoral donde todo es relativo. Al punto que da lo mismo lo que hagamos o dejemos de hacer y hemos hecho de una verdad evangélica un escudo para la indolencia y la falta de compromiso. (“Desde la bondad de Dios, todos estamos salvados.”)

El Evangelio nos recuerda nuestra responsabilidad. Dios nos salva en toda ocasión, pero contando con nosotros, respetando nuestra libertad.

La salvación, siempre ofrecida, nos implica por entero.