IV SEMANA DE ADVIENTO: 18 al 24 de Diciembre de 2016

DOMINGO 18 de Diciembre  (Mateo 1, 18-24)

“José que era justo y no quería denunciarla…”

En comunidad, en nuestras familias o en el trabajo suelen darse situaciones de incomprensión y hasta de ofensa ante conductas y actuaciones de los demás.

La actitud de San José con María rompió con los moldes culturales del “ojo por ojo” y dejó establecidas nuevas pautas de actuación.

José fue un “hombre justo”. Pero desde un concepto de justicia diferente,  que pasa por el respeto, la tolerancia, la prudencia, la comprensión, la confianza y el silencio cuando las circunstancias resultan incomprensibles.

La justicia en Dios tiene el rostro de la misericordia e implica un salto cualitativo en el amor.  José nos enseña a confiar, a superar la cultura de la sospecha que tanto daño está haciendo a la convivencia en todos los ámbitos. Ante un hecho incomprensible y con apariencias de engaño José confía en María, renuncia a controlarlo todo, a dominar la situación.

Si la suspicacia se instala en los corazones, entonces se rompe el frágil hilo que hace posible la fraternidad. La condena sin paliativos ante cualquier sospecha se ha instalado entre nosotros llegando a formas de maltrato…

Cuando Rita Barberá falleció, toda la sociedad española se preguntó sobre la dimensión ética de información relativa a supuestos delitos de corrupción, de la enrevesada e interesada estrategia política del desprestigio y sus mortales consecuencias… ¿No se nos está colando ese aire condenatorio e implacable en las conductas más cotidianas?

José nos enseña a confiar en los demás. Y será mil veces mejor equivocarnos desde la confianza que desde la condena…

 

LUNES  19 de Diciembre  (Lucas 1, 5-25)

“¿Cómo estaré seguro de eso?”

La llamada es clara: dar vida a pesar de nuestras pobrezas, engendrar vida desde y con nuestras debilidades.

Lo podemos proyectar en lo personal y también en lo institucional. El punto de inflexión que rompe la lógica del cálculo estriba en la fe. De hecho ese ha sido el paso más difícil para Zacarías. No era razonable creer en la promesa de una próxima paternidad, pero en Dios todo era posible.

Muchos “imposibles” se presentan en nuestra vida y ante ellos cabe el derrotismo de la lógica racional o la racionalidad de la fe.

Zacarías, ante el misterio, pierde el habla. A veces pienso que más que un castigo de Dios, fue una gracia que le permitió rumiar en el silencio la misericordia que se abría paso en el misterio. Y es que el misterio se acoge en el silencio… Hoy todo debe ser expuesto. Lo que pienso, lo que siento, lo que vivo, el instante… todo se comparte por las redes sociales… Hemos perdido el ritmo necesario del SILENCIO y la vida, con sus misterios pasa rápidamente, sin ser vivida…

 

MARTES 20 de Diciembre  (Lucas 1, 26-38)

“¿Cómo será eso…?”

La fe de María es una fe cargada de búsqueda de sentido. No se confunde con un fideísmo opuesto a la razón. Para ella no encajaba eso de ser madre sin estar desposada con José. Por ello pregunta y se inquieta.

La inexplicable maternidad de Isabel le hace pensar que abandonarse a la voluntad del Dios de sus padres no es temeridad sino un grado diferente de certeza: la de la fe. Entonces, su búsqueda encuentra una respuesta cargada de lógica.

La lógica de la fe está estrechamente relacionada con la lógica del amor y una de sus expresiones centrales: la confianza. La confianza evangélica tiene mucho que ver con la actitud simple y espontánea de los niños.

Sin ser simplista, no se enreda en mil considerandos, le basta saberse en manos de Dios, un Dios que es fiel, un Dios que cumple sus promesas, un Dios que en cada Navidad nos recuerda su compromiso de presencia en nuestras vidas.

 

MIÉRCOLES 21 de Diciembre  (Lucas 1, 39-45)

“Se puso en camino, a toda prisa…”

El encuentro de María con su prima Isabel ha dado lugar a innumerables comentarios exegéticos y constituye una fuente inagotable para la espiritualidad cristiana y específicamente para la espiritualidad de los agentes de pastoral de la salud.

Como María, cada uno de nosotros se ve en la necesidad de discernir el qué, el cómo, el cuándo… de nuestro compromiso cotidiano. ¡Son tantas las llamadas!

María nos regala un criterio y un testimonio. Ella “salió de prisa”. No podemos detenernos en interminables considerandos para asumir una decisión en nuestras vidas. Hay que actuar, hay que moverse, hay que dejar las propias zonas de confort, los “cobertizos” de los que nos habla el Papa Francisco en Evangelii Gaudium. Exponernos a la intemperie, tocar el dolor del otro, “complicarnos maravillosamente la vida”. Ir de prisa no implica perder la calma ni la razón… Nos anima a tomar decisiones valientes, priorizando al más necesitado.

 

JUEVES 22 de Diciembre  (Lucas 1, 46-56)

 “María se quedó con Isabel…”

El texto de Lucas nos habla de mujeres, de personas agraciadas, de encuentro y hospitalidad. María sale deprisa llena de alegría para llevar el don de sí misma y el don de Dios que la habita. No es una hospitalidad vacía sino plena.

Isabel se alegra por la servicialidad de su prima y Juan siente la “cercanía de Dios” en la solicitud de María. Intuye ya por dónde anda el Señor.

Tenemos el desafío de ser nosotros mismos Buena Noticia en el ejercicio de la misión de agentes de pastoral de la salud. No bastan las acciones, se nos pide ser personas “sanadas y sanadoras” y llevar al Dios de la vida.

Solemos estar más ocupados de lo aconsejable, tener más tareas que tiempo, nos pesa el no llegar a todo, el no poder con todo… María iba a ayudar a su prima, pero lo primero que su prima ve en ella es la presencia del Señor. Y ahí reside la clave que da o quita sentido a nuestro empeño por estar en todo y hacerlo todo. ¿Transmito en mi compromiso, la presencia del Señor? Esa presencia implica el abrazo, la mirada a los ojos, la admiración…

Es verdad, debemos hacer muchas cosas, pero no perdamos el norte… Todo quehacer sin “presencia”, es paja es que se lleva el viento.

 

VIERNES 23 de Diciembre (Lucas 1, 57-66)

“¿Qué va a ser de este niño?”

Quiénes son los “Juan Bautista” de la comunidad parroquial? ¿Contamos con referentes que afirman desde la radicalidad de sus vidas la actualidad del proyecto cristiano?

De alguna manera todos estamos llamados a ser otros “precursores” del Mesías. Abriendo las puertas a la esperanza, siendo cercanos y acogedores, comprometiéndonos en la construcción del espíritu comunitario, aprendiendo a retomar el camino con ilusión ante las dificultades que surgen, apostando abierta y resueltamente por ser mediadores del don bautismal.

El bautismo es un don y una responsabilidad que nos interpela a todos. Todos debemos encontrar la forma de ser “el precursor”.

 

SÁBADO 24 de Diciembre  (Lucas 1, 67-79)      FINALIZA EL TIEMPO DE ADVIENTO – COMIENZA EL TIEMPO DE NAVIDAD

“Zacarías, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo…”

Nos unimos  a la alabanza, la gratitud y la esperanza manifestadas por Zacarías en su oración. ¿No es acaso necesario y urgente compartir este espíritu navideño con los destinatarios de nuestro servicio como agentes de pastoral de la salud, con sus familias y las nuestras, en nuestras comunidades?

Ciertamente siguen haciendo faltas palabras que refuercen las razones de nuestra esperanza. Y junto a las palabras, gestos concretos de bondad, de cercanía, de ilusión compartida.

¿Cómo ser profetas que anuncian la certeza de un Dios fiel que nos viene a visitar y a redimir, a librarnos de las sombras, a iluminar a los que viven tinieblas?

Que sepamos compartir y repartir la certeza y serenidad que nos da el Emmanuel (Dios con nosotros). ¡Feliz Nochebuena, feliz Navidad!