III SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 22 AL 28 de Enero de 2017

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (18 al 25 de Enero)

 

DOMINGO 22 de Enero  (Mateo 4, 12-23)

“Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún”

Jesús deja su casa y se va junto al mar. Allí comienza su predicación y allí escoge a los primeros discípulos.

Salir de la propia tierra, otear nuevos horizontes, formar comunidad en torno a la misión, son acciones que pueden inspirar e iluminar nuestro caminar.

El Papa Francisco en Evangelii Gaudium nos reafirma en esta llamada al invitarnos a construir “una iglesia en salida”.

Al desarrollar la misión en el contexto parroquial tenemos la tendencia a cerrarnos en nuestros muros, en nuestros desafíos, que no son pocos… Hoy el evangelio nos invita a mirar más allá de esa realidad cotidiana con la que convivimos, a abrirnos en una dimensión más eclesial, más inter-religiosa, más social. Podemos preguntarnos sobre nuestra presencia en  la diócesis, en los círculos sanitarios con los que compartimos la misión… nuestra adhesión al movimiento ecuménico que nos invita a traspasar las fronteras de nuestra pertenencia eclesial…

 

LUNES 23 de Enero  (Marcos 3, 22-30)

“El propio jefe de los demonios es el que ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.”

Aquellos escribas estaban cegados en su defensa del “status quo” llegando a negar la evidencia que tenían ante sus ojos: un predicador que solamente hacía el bien no podía ser un aliado de Satanás.

No es fácil ser personas vulnerables a la verdad. Sobre todo cuando ésta rompe los paradigmas que sustentan nuestra forma de vida.

Ser cristianos  es ser personas expuestas a la verdad, aunque ello implique cuestionar aquello que creemos inamovible.

El mismo Espíritu que nos conduce a la verdad nos regala sus dones para abrir nuestras mentes y nuestros corazones.

 

 

MARTES 24 de Enero  (Marcos 3, 31-35)

 

“Llegaron la madre y los hermanos de Jesús.”

La multitud dificultaba que María y sus familiares pudieran acercase. Ante la advertencia de algunos de los presentes Jesús aprovechó para señalar que el rango de “familiar” no genera ningún derecho particular, sino que el cumplimiento de la voluntad de Dios es lo que confiere identidad al discípulo.

El Evangelista Lucas, al narrar el mismo episodio, señalará que la voluntad de Dios la descubrimos en la escucha de la Palabra.

¿Qué lugar ocupa la Palabra en la vivencia de la Hospitalidad? Si se trata de una seña de identidad no es algo simplemente deseable sino necesario.

Podemos decir que en la escucha de la Palabra encontramos el vínculo que nos “familiariza” con Dios.

 

 

MIÉRCOLES 25 de Enero  (Marcos 16, 15-18)

“Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.”

El ser mediadores de la sanación/salvación de Dios, constituye uno de los signos que caracterizan a los seguidores del Señor, a los creyentes.

Se trata de una mediación que se hace presencia tangible, ternura en las manos…

La imposición de las manos sobre las personas enfermas nos coloca en sintonía con la sensibilidad evangélica de nuestra misión como agentes de pastoral de la salud. Existe sobrada literatura que recupera y pone en valor la función sanadora de la cercanía y de los gestos de afecto con la persona que sufre.

Quizá necesitamos recuperar y potenciar el lenguaje de la caricia serena y respetuosa. Nos implica en el dolor del otro, nos ayuda a asumir sus limitaciones, a la vez que reafirmamos nuestra fe en la presencia amorosa de Dios en tantas biografías quebradas como las que acompañamos a diario.

 

JUEVES  26 de Enero  (Lucas 10, 1-9)

“Escogió también a otros setenta y dos…”

Es frecuente lamentar la falta de vocaciones que garanticen un relevo vocacional vigoroso en la comunidad eclesial. El texto de Lucas que hoy meditamos nos invita a considerar la potencialidad de un carisma bautismal que se abre a diversas formas. La vida sacerdotal y la consagrada son una expresión, pero no las únicas, ni las más importante.

De ahí la necesidad de ir convocando a “otros setenta y dos…” que no son otros sino los seglares de nuestras comunidades parroquiales… La Iglesia ha afirmado en reiteradas ocasiones que “es la hora de los laicos”… ¿Nos lo creemos de verdad?

Nuestra preocupación vocacional pasa sin duda alguna por una pastoral adecuada para suscitar y acompañar proyectos de vida consagrada y sacerdotal, pero ello debe realizarse de forma simultánea con una sólida formación y acompañamiento del laicado. Es más, es desde este enfoque pastoral que se generará el “humus vocacional” para la forma consagrada de vivir el bautismo.

 

VIERNES 27 de Enero (Marcos 4, 26-34)

“Con parábolas, les exponía la Palabra”.

La encarnación del Verbo se ilumina desde esta opción por adaptar los canales de comunicación. En el mundo del sufrimiento psíquico esta llamada se convierte en un desafío de profundo calado ya que la enfermedad suele limitar las capacidades básicas de las personas atendidas.

Asumir el criterio de la encarnación en el desarrollo de la misión implica un amplio, creativo y constante despliegue de recursos que resulten significativos para la persona acompañada.  Las parábolas, partiendo del mundo cotidiano y conocido del interlocutor, continúan siendo una referencia didáctica esencial para hacer cercano y comprensible el mensaje.

¿Cuál es nuestro compromiso al respecto? La rutina y los formatos estandarizados tienen poco que ver con esta dinámica evangelizadora.

 

SÁBADO 28 de Enero  (Marcos 4, 35-41)

“Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?

En medio de la imprevisibilidad, de las amenazas de naufragio, siempre contamos con Dios. Ello implica anteponer la certeza de su presencia al deseo de sentirnos seguros desde el dominio de las circunstancias.

No son pocas las situaciones de zozobra en las que nos podemos encontrar a nivel personal, familiar o parroquial. En medio de estas “tormentas”, es fundamental sentirnos en las manos de un Dios que nos quiere y que nunca nos abandona de sus manos.

La advertencia parece subrayar que lo que importa no son las dificultades en sí mismas sino la forma en que nos enfrentamos a ella.