L I T U R G I A  PASCUA DEL ENFERMO (6 de mayo de 2018)

L I T U R G I A PASCUA DEL ENFERMO (6 de mayo de 2018)

L I T U R G I A PASCUA DEL ENFERMO

(6 de mayo de 2018)

 

La Pascua del Enfermo(VI Domingo de Pascua) es el final de un itinerario que se inicia el 11 de febrero, Jornada Mundial del Enfermo.

  • La Campaña se centra en el Acompañamiento a las familias en la enfermedad.
  • La Iglesia española se acerca tradicionalmente en este domingo, en el seno de sus comunidades parroquiales, al mundo de los enfermos, sus familias y los profesionales sanitarios, así como mostrando el rostro de Cristo curando y acompañándoles.
  • La importancia de los símbolos en las celebraciones: el tema propuesto nos llama a resaltar varios posibles signos: el Cirio pascual como luz de Cristo que ilumina nuestra acción y nuestra esperanza; el Espíritu Santo, como defensor ante las dificultades y angustias de la enfermedad; cualquier signo de la familia; y resaltando el valor de la comunidad como una auténtica familia de fe.
  • También se puede y debe usar:
    • Cartel y estampa de la Campaña,
    • Subsidios litúrgicos,
    • Signos propuestos.


Monición de entrada

En este VI domingo de Pascua la Iglesia española nos invita a celebrar laPascua del Enfermo. Una celebración quepone fin a la Campaña del enfermo, iniciada el 11 de febrero con la Jornada Mundial.

El tema de esta Campaña es “Acompañar a la familia en la enfermedad”. Todos vivimos en el marco de una familia, y cuando un miembro enferma, enferma toda la familia.

En esta situación tan delicada y significativa la Iglesia tiene que estar volcada con la familia que sufre, especialmente con aquellas familias que forman parte de la comunidad parroquial, tratando de acompañar, aliviar, y crear las condiciones para que les resulte menos doloroso y difícil.

Pongamos hoy en nuestra oración a todas ellas, especialmente las que conocemos, y pidamos por los que –por tener que cuidar de sus enfermos- no pueden participar en esta Eucaristía.

QueCristo Resucitado nos impulse en esta preciosa misión.

Con alegría y gozo, iniciamos esta celebración (y acogemos también en ella a los hermanos que van a recibir el Sacramento de la Unción).

 

Sugerencias para la Homilía

  1. Las lecturas del día:
  • 10,25-26.34-35.44-48:El don del Espíritu Santo se ha derramado también sobre los gentiles. El interrogante que se le plantea a los apóstoles: ¿a través de quién actúa el Espíritu? sigue siendo una cuestión actual. Pedro nos dice “Dios no hace distinciones”.

En el ámbito sanitario y en tantas familias con algún miembro enfermo se hace vida lo manifestado por Pedro: el Espíritu del Señor Resucitado, su misericordia y su estilo de cercanía, cariño y entrega a los que sufren no es patrimonio único de los creyentes. Tantas personas (familias, profesionales, voluntarios, amigos), sin ser creyentes, “practican la justicia” y el amor con sus hermanos enfermos continuando la obra de Cristo.

Ya nos advertía el Concilio Vaticano II: en ellos están “semillas de Evangelio” (AG,11). Demos gracias a Dios también por todo ello.

 

  • 97,1.2-3ab.3cd-4: El Señor revela a las naciones su salvación. El salmista nos invita a descubrir las maravillas que el Señor ha hecho y a saltar de alegría. También las maravillas que sigue realizando hoy a través de tantos familiares.

En la experiencia de la enfermedad es común la oración de petición, pero mucho menos lo es la de Acción de gracias. Hagamos descubrir a los creyentes también esta dimensión, a poner en nuestros ojos una mirada agradecida y expresémoslo en el marco apropiado de la Eucaristía.

 

  • 1 Jn. 4,7-10: Dios es Amor.En este conocidísimo y precioso texto se nos llama a una mirada contemplativa para descubrir el Amor de Dios sobre nosotros.

Es cierto que la experiencia de la enfermedad a veces nos hace poner en duda nuestra concepción de ese amor, pero… Cuál es el lugar de un padre, ¿curar en lugar del médico o acompañar amorosa y apasionadamente en el proceso?

 

  • Jn15,9-17:Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Tenemos presentes aquí a tantos familiares que entregan su tiempo, fuerzas, e incluso su salud por cuidar de sus seres queridos enfermos. Tantas madres, hijos, esposos, que expresan ese amor con noches en vela, sufrimientos en silencio,… en definitiva, con la vida plenamente entregada. Ese también es el Amor más grande.

(Por si os ayuda, se pueden tener presentes también algunas de las indicaciones para la homilía que se proponían para la Jornada Mundial del Enfermo (11 de febrero) que añadimos).

 

[Rito del Sacramento de la Unción:(allí donde haya personas enfermas para recibir el sacr)

Imposición de las manos.El sacerdote/obispo, en silencio, les impone las manos.

Si el óleo está ya bendecido, dice sobre él una oración de acción de gracias:

  1. Bendito seas Dios, Padre todopoderoso, que por nosotros y por nuestra salvación enviaste tu Hijo al mundo.
  2. Bendito seas por siempre, Señor.
  3. Bendito seas Dios, Hijo unigénito, que te has rebajado haciéndote hombre como nosotros, para curar nuestras enfermedades.
  4. Bendito seas por siempre, Señor.
  5. Bendito seas Dios, Espíritu Santo Defensor, que con tu poder fortaleces la debilidad de nuestro cuerpo.
  6. Bendito seas por siempre, Señor.

 

  1. Mitiga, Señor, los dolores de estos hijos tuyos, a quienes ahora, llenos de fe, vamos a ungir con el óleo santo; haz que se sientan confortados en su enfermedad y aliviados en sus sufrimientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
  2. Amén.

El sacerdote toma el santo óleo y unge al enfermo en la frente y en las manos, diciendo una sola vez:

POR ESTA SANTA UNCIÓN Y POR SU BONDADOSA MISERICORDIA TE AYUDE EL SEÑOR CON LA GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO.(Cruz en la frente)

  1. AMÉN.

PARA QUE, LIBRE DE TUS PECADOS, TE CONCEDA LA SALVACIÓN Y TE CONFORTE EN LA ENFERMEDAD.(Cruz en la palma de las manos)

  1. AMÉN.

Después dice esta oración:

 

Oremos.

Te rogamos, Redentor nuestro, que por la gracia del Espíritu Santo, cures el dolor de estos enfermos, sanes sus heridas, perdones sus pecados, ahuyentes todo sufrimiento de su cuerpo y de su alma y les devuelvas la salud espiritual y corporal, para que, restablecidos por tu misericordia, se incorporen de nuevo a los quehaceres de su vida. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.]

 Oración de los Fieles:(puede escogerse alguna de las preces propuestas o todas)

Elevemos nuestra oración a Dios Padre, en quien ponemos nuestra confianza. Lo hacemos por mediación de María, salud de los enfermos, respondiendo:

 

R.Señor resucitado, escúchanos.

  • Por la Iglesia: para que acoja en su seno a todas las familias y a sus enfermos; y sea una verdadera familia para los que carecen de ella.
  • Por nuestros hermanos enfermos:para que,experimentando el misterio del dolor, sientan también la presencia cercana y maternal de la Virgen.
  • Por las familias de los enfermos, los profesionales, los voluntarios, y todos aquellos que lesatienden y cuidan, para que reciban la fuerza de María y se conviertan para nosotros en un ejemplo de acompañamiento.
  • Por todos los religiosos y religiosas, consagrados al servicio de los enfermos y pobres: para que su dedicación y entrega sea reflejo del rostro misericordioso del Padre para quien nos necesite.
  • Por nuestra comunidad cristiana: para que se convierta en hogar y familia para todos, especialmente aquellos que están más solos o no tienen una familia a su lado. Oremos.

 

Escucha, Padre, nuestra oración y danos tu Espíritu de vida, para que nos mostremos siempre más atentos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y nos comprometamos, sin miedo, a acompañarles. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 ORACIÓN:

 

Señor, Tú nos bendices

con el don de la familia.

 

Te damos gracias por el amor,

la fuerza y el consuelo

que las familias dan al enfermo.

Vuelve hacia ellas tu mirada

y protégelas cada día.

 

Haz que este momento doloroso

sirva para unirlas,

para que sus miembros

se preocupen más unos de otros

y sean capaces de manifestar

más abiertamente su amor mutuo

y su fe en Ti.

 

Señor, acompáñalas en su camino

y bendícelas con tu gracia

para que sientan tu cercanía y tu ayuda

mientras cuidan a sus enfermos,

y sufren y gozan con ellos.

Amén.