XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 10 al 16 de Noviembre de 2019

DOMINGO 10 de Noviembre  (Lucas 20, 27-38)

“No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.”

Los saduceos, que no creían en la resurrección, intentaban burlarse del Maestro.

Contemplamos su templanza y su capacidad para remontarse sobre la insidia para anunciar lo que importa: Nuestro Dios “no es un Dios de muertos sino de vivos”.

Es frecuente encontrar estrategias defensivas detrás de pensamientos y actitudes agresivas.

Ser anunciadores de un Dios que quiere la vida para todos y para siempre se convierte en la mejor clave para defender la validez del Reino.

¡Cuántas veces nos quedamos enredados en la ofensa o en intentos inútiles por demostrar el error del otro!

Jesús hoy nos enseña que la mejor respuesta es testimoniar aquello que nos da vida, que llena de sentido nuestra existencia, que da respuesta a nuestras preguntas.

 

LUNES 11 de Noviembre  (Lucas 17, 1-6)

“Si tu hermano te ofende…”

La razón reclama justicia ante la ofensa. Sólo el amor puede alumbrar actitudes de comprensión, tolerancia, perdón… Y el amor se nutre del Amor.

De ahí que esa especie de “cláusula gatillo” que nos hace dar un salto cualitativo en la forma de comprender la vida, la encontremos en un ámbito de espiritualidad. Una espiritualidad que para nosotros, los cristianos, tiene como fuente al mismo Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La Hospitalidad puede ser asumida desde un humanismo comprometido, pero perderá su fuego esencial si no alimenta su dimensión específicamente evangélica.

En algunas circunstancias se hace muy complicado superar las ofensas, la falta de reconocimiento, las críticas infundadas, los malos ratos… tanto en nuestra vida comunitaria, como familiar o profesional. En tales momentos sólo la gratuidad del amor nos permite sobreponernos y, aún con el corazón herido, seguir apostando por nuestros ideales, por nuestras opciones de vida, asumiendo las debilidades propias y ajenas.

 

MARTES 12 de Noviembre  (Lucas 17, 7-10)

 “Cuando hayáis hecho todo lo mandado…”

La Palabra nos invita a analizar las motivaciones desde las cuales actuamos. Los estudiosos de la psicología de la personalidad han demostrado cómo dinámicas inconscientes pueden estar detrás de acciones muy loables.

La entrega generosa, la actitud más valiente, puede esconder motivaciones en falso que a la larga terminan haciendo inviable la coherencia. Entonces aparecen el ansia insaciable de reconocimiento, de demanda de aplausos,  lacrispación y o la tristeza … cuando nos dejan en un segundo plano.

El Evangelio que reflexionamos nos invita a descubrir el trasfondo motivacional que nos mueve en el día a día. Todo un camino que acabará el día en que hagamos la entrega final de nuestras vidas a Dios.

 

MIÉRCOLES 13 de Noviembre  (Lucas 17, 11-19)

 “…quedaron limpios de la lepra… Tu fe te ha salvado.”

Solamente un samaritano volvió para dar gracias. En él la curación se transformó en salvación, en sanación integral.

El Evangelio evidencia que aquel considerado ateo y blasfemo, es el único que regresa y junto a la sanación obtiene la salvación.

Por identidad, la Hospitalidad debe conjugar adecuadamente su oferta tejida de “ciencia y caridad”, traducida como calidad asistencial, un compromiso profesional con la sanación. Pero una sanación abierta a la salvación, integrando la  atención a las necesidades espirituales.

 

 

JUEVES 14 de Noviembre  (Lucas 17, 20-25)

 “El Reino de Dios no vendrá espectacularmente…”

Los fariseos no podían comprender cómo aquel predicador errante afirmaba la cercanía y hasta la presencia del Reino, sin que se produjeran grandes acontecimientos.

Predicaba un Reino de sencillez e interioridad muy ajeno a la cultura religiosa que habían ido tejiendo poco a poco, centrados en la ostentación, y a la espera de acontecimientos extraordinarios.

El Reino se hace presente cuando nos sentamos a la misma mesa para promover el bien común, cuando nos reconocemos hijos de un mismo Padre, cuando perdonamos y nos perdonamos en nuestras debilidades, cuando acogemos la Palabra y la hacemos vida.

  

VIERNES 15 de Noviembre (Lucas 17, 26-37)

“El que pretenda controlar su vida…”

Lo imprevisible no estaba en la mentalidad del pueblo hebreo en general y mucho menos aún en los sacerdotes, escribas y fariseos que tenían todo minuciosamente controlado.

Naturalmente todos buscamos certezas, seguridades que nos serenen. Nos desconcierta vivir desde una disponibilidad sin condiciones. Y justamente esa parecer ser la actitud propia para que el Reino nos sorprenda y se haga presente entre nosotros.

Solamente desde la debilidad de las certezas es posible arriesgar y soñar nuevos horizontes. Quien tiene un credo absolutista, con todo “atado y bien atado”…  corre el riesgo de cerrarse a la acción del Espíritu. Un Espíritu que es apertura, disponibilidad, imprevisibilidad….

 

SÁBADO 16 de Noviembre  (Lucas 18, 1-8)

“Orar siempre, sin desanimarse…”

No nos agrada pedir. Parece incompatible con una vida digna. Preferimos la autosuficiencia y ser reconocidos por nuestra generosidad en el dar, antes que por nuestras pobrezas.

La parábola de la viuda insistente es una llamada al humilde reconocimiento de nuestras necesidades. Sólo quien es capaz de asumirse en sus pobrezas, puede dar el salto al abandono confiado en las manos de Dios.

¿No son acaso nuestros destinarios los mejores maestros en esta actitud de humilde dependencia? Dios, que es Padre bueno, está a la espera y desea echarnos una mano. Basta que nos abandonemos en Él.