XVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO: 2 al 8 de agosto de 2020

DOMINGO 2 de agosto  (Mateo 14,13-21)

 

“Comieron todos…”

El Evangelio nos invita a la insensatez de la generosidad, a la capacidad de riesgo. Desde lo pequeño, vivido con entrega, son posibles los grandes sueños.

Sin embargo nos parece más sensato calcular nuestras posibilidades de éxito desde los recursos materiales y humanos con los que contamos.

Esta sensatez en la gestión no debe nunca eliminar esa chispa evangélica que nos impulsa a arriesgar respuestas sin más garantías que nuestra generosidad.

La fuerza evangelizadora de lo que está perfectamente calculado y medido dista mucho de la confianza en la providencia y del riesgo que ha caracterizado la hospitalidad desde los orígenes.

¡Cuánta bendita insensatez hemos admirado en estos tiempos de pandemia! Gente jugándose la vida por defender la ajena… Dios multiplicará estos gestos de generosidad. Sin duda.

 

 

 

LUNES 3 de Agosto  (Mateo 14, 22-36)

 Señor, sálvame”.

¡Qué breve y qué bonita plegaria la de Pedro!  

El Señor le invita a dar el paso hacia el vacío, el paso ilógico de caminar sobre las olas embravecidas. Pedro se lanza pero el contexto no podía ser peor. Sintió miedo y empezó a hundirse. Entonces brotó de sus labios, y de lo profundo de su corazón, aquel grito esperanzado: “Señor, sálvame”.

Como Pedro hemos dado el paso del seguimiento del Señor y como él sentimos  que a veces nos hundimos, que las circunstancias son demasiado duras.  Pero el Señor nos conoce bien.  Sabe de nuestro entusiasmo, nuestra ilusión, nuestras ganas de seguirle. Al mismo tiempo, asume nuestras debilidades. Porque no siempre es fácil vivir en clave de evangelio las realidades familiares, comunitarias, laborales, sociales…

Estamos invitados a lanzarnos, a caminar sobre “olas embravecidas”, contando siempre con la ayuda del Señor. Él no nos faltará.

  

 

MARTES 4 de Agosto  (Mateo 15, 1-2.10-14)        CURA DE ARS – PATRONO DE LOS PÁRROCOS

 “Lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca.”

Jesús reafirma la centralidad del corazón frente a las apariencias de las formas y nos invita a reflexionar sobre “lo que sale de la boca”.

Vivimos en la llamada era de la comunicación y sobreabundan las palabras, los gestos, las imágenes… ¿Qué transmitimos, qué comunicamos?  Más personal… ¿qué comunico? Porque eso que comunico es lo que está en mi interior, en mi corazón, y es lo que valida éticamente mi vida.

Jesús nos regala una estrategia muy sencilla para evaluarnos y hacernos cargo del mensaje que destila nuestra vida. Contemplemos el mensaje que desde lo vital, despojado de toda “actuación”,  estamos dando a los demás. Eso es lo que hay en nuestro interior…

 

 

MIÉRCOLES 5 de Agosto  (Mateo 15, 21-28)

“… que se cumpla lo que deseas”.

Jesús pone en evidencia la diversidad espiritual y religiosa de su interlocutora y provoca que confiese su fe en Él. ¡Todo un modelo de itinerario evangelizador! De alguna manera,  esta situación se repite a menudo en el pluralismo espiritual y religioso existente en nuestros centros y dispositivos.

En el proceso de acompañamiento pastoral somos testigos de muchas demandas espirituales y religiosas, nacidas del corazón de personas que, por diversas circunstancias, se han alejado de la fe o nunca profesaron fe alguna.

Ciertamente el desafío es más didáctico que teológico-pastoral. ¿Cómo hacer que la demanda por la atención espiritual surja del corazón de nuestros destinatarios? ¿Cómo hacer para que la pregunta por el sentido de la vida les permita abrirse al encuentro con Jesús de Nazaret?

Probablemente en esta clave pedagógica debamos entender la primera respuesta de Jesús a la demanda de la mujer fenicia. Provoca que ella profundice su llamada y haga explícita y pública su fe.

El respeto por el pluralismo religioso no consiste en renunciar a la dimensión evangelizadora de la Hospitalidad sino en encontrar caminos adecuados.

 

JUEVES 6 de Agosto  (Mateo 17,1-9)                                             TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR

“Y los llevó aparte a ellos solos.”

Intimidad con el maestro y liderazgo parecen ir de la mano. Pedro, Santiago y Juan fueron pilares de la primera comunidad cristiana. No era la primera vez que el maestro les regalaba momentos de encuentro y revelación.

Quienes tienen la misión de liderar de orientar, de coordinar… deben cultivar con especial cuidado estos momentos para “subir solos a lo alto del monte”. Momentos que les llenen el alma de esperanza, que les haga sentirse a gusto con la persona y el proyecto de Jesús de Nazaret..

Un líder sin mística, sin ardor, sin intimidad con el Maestro no entenderá nunca los caminos de la Hospitalidad, porque la Hospitalidad hunde sus raíces en Jesús de Nazaret y su pasión por los más humildes, los abandonados, los estigmatizados…

 

VIERNES 7 de Agosto  (Mateo 16, 24-28)

“El que quiera ser mi discípulo, cargue con su cruz y sígame.”

Hoy la Palabra nos confronta nuevamente con el misterio de la cruz.

Cargar con la cruz es consecuencia, no objetivo. Lo que buscamos es seguir a Jesús, desde una opción libre y personal. Ese seguimiento lleva implícita la renuncia a todo lo que nos aleje del proyecto de vida evangélico. Pero la meta no es la cruz, sino la VIDA en Dios.

En ocasiones uno tiene la impresión de que el cristianismo ha descentrado la opción por el Resucitado y prefiere acentuar la dimensión dolorista del seguimiento desvirtuando así su sentido pascual.

No optamos por la cruz, optamos por Jesús, con todas sus consecuencias.

 

 

SÁBADO 8 de Agosto  (Mateo 17, 14-20)

“¿Hasta cuándo habré de estar con vosotros?

Jesús manifiesta su cansancio y enfado. Le contemplamos como si fuera uno de nosotros cuando nos cansamos de hacer el bien y pensamos que los demás están abusando de nuestra bondad y entrega.

Pero el enojo de Jesús tiene un límite y es la fidelidad a la misión. “Traédmelo”, y el niño se curó.

Como el Señor tenemos derecho a manifestar nuestros sentimientos y frustraciones. También como Él estamos invitados a mantenernos firmes en nuestra vocación de servicio.

El enfado tiene su función pedagógica y evangelizadora puntual. Es una llamada de atención, una invitación a la responsabilidad. Es una reacción ante lo injusto que no nos mueve de la opción por la entrega.