XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: 3 al 9 de julio de 2022

DOMINGO, 3 de julio  (Lucas 10, 1-12.17-20)

 

“Designó el Señor a otros setenta y dos y los mandó por delante…”

 ¿Por qué es tan difícil vivir nuestra identidad bautismal en clave de envío?  ¿Por qué en las comunidades cristianas no florecen vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa? ¿Es que el Señor ya no escoge y envía?
Las respuestas posibles se multiplican: contexto socio-cultural adverso, familias desintegradas, modelo de vida marcado por el hedonismo, el individualismo y el consumismo, desprestigio social de la iglesia, desconexión con el mundo juvenil, procesos educativos y evangelizadores débiles,  falta de referentes que contagien el entusiasmo por la entrega total… debemos unir el compromiso por generar una pastoral centrada en la exigencia bautismal del seguimiento de Jesús, exigencia que deben verse reflejadas en el testimonio de quienes formamos hoy la comunidad parroquial.

No habrá relevo vocacional sin propiciar y acompañar procesos de vida cristiana. Y no lo dudemos… el Señor sigue escogiendo y enviando. Tenemos que promover contextos personales y comunitarios de escucha y respuesta generosa.

 

LUNES, 4 de julio  (Mateo 9, 18-26)

“Ven tú, ponle la mano en la cabeza y vivirá…”

Llama la atención la presencia de las manos, como instrumentos de sanación. El reclamo del padre para que Jesús impusiera sus manos a la hija muerta, el dejarse tocar por la hemorroísa, el coger de la mano a la niña, son gestos que nos hablan de cercanía, de contacto, de implicación.

No es posible vivir nuestra misión permaneciendo indemnes o alejados ante la realidad del otro. Acoger las llamadas de cercanía, dejarse tocar por el enfermo, tocar al enfermo, conforman actitudes de base en el ejercicio de nuestra misión.

Después de todo es la principal respuesta que podemos dar ante el misterio del dolor: ser presencia de la ternura de Dios en la vida de la persona que acompañamos.

 

 MARTES, 5 de julio  (Mateo 9, 32-38)

“Jesús recorría las ciudades y aldeas…”

La defensa y la promoción de la vida y de la salud son aspectos íntimamente ligados a la evangelización.

La misión del agente de pastoral de la salud tiene aquí su lugar, actualizando el compromiso de sanación-salvación de Jesús y siendo así, al interno de la Iglesia, testimonio y memoria de identidad.

El hecho que Jesús  recorriera las ciudades y poblados enseñando y curando nos sugiere salir al encuentro del necesitado, volver  más permeables las fronteras institucionales,  dar una nueva visibilidad social y eclesial a un carisma que no nos pertenece en exclusividad.

El Papa Francisco nos lo recuerda cuando nos habla de una “Iglesia en salida”… ¿Qué significa salir para nosotros que somos iglesia samaritana?

 

 MIÉRCOLES, 6 de julio  (Mateo 10, 1-7)

“Estos son los nombres de los doce apóstoles…”

Estamos ante el listado de los doce apóstoles. Algunos muy cercanos e incondicionales, otros muy aferrados a las tradiciones judaizantes y Mateo, que era un publicano.

La diversidad estaba presente en aquel primer grupo de seguidores pero a todos les confía la misma misión: “Proclamad que el Reino está cerca”. La misión les unió. La misión les definió como apóstoles del mismo maestro.

Ser desde y para la misión es lo que genera identidad y pertenencia en la vivencia de la misión que se nos ha confiado. No es la sangre ni las simpatías, ni las cosmovisiones, que también… Pero es en la misión donde las diferencias no toman el centro, donde la unidad se fortalece.

 

 JUEVES, 7 de julio (Mateo 10, 7-15)

 “Id y anunciad… sanad… resucitad…limpiad… expulsad demonios…”

¿No parecen palabras dirigidas a quienes hemos abrazo el carisma del agente de pastoral de la salud.?

Junto al entusiasmo que puede generar el vernos identificados con el envío están las advertencias: dar gratis, no centrarnos en los recursos, compartir la paz sin jamás perderla. Es el cómo de la misión y ahí podemos detenernos, contemplar y contemplarnos.

Hoy el Evangelio nos recuerda otros no menos importantes: la gratuidad en la entrega, el no confundir los medios con los fines, el no perder la paz…